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Weekend Homilies
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  • Pub Date: Sep 17, 2017
  • 09-17-2017 - 24 Domingo del Tiempo Ordinario
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  • Un par de versículos pasado nuestra lectura del Sirácide hoy, hay una muy curiosa versículo que hace un buen resumen de cómo quiero comenzar hoy: “Si soplas sobre una chispa, prenderá, si le escupes encima, se apagará, y ambas cosas salen de tu boca.” ¿Alguna vez han leído que en la Biblia antes?
    Mucha gente ha dicho que la lengua es la bestia más difícil de domar. Y estoy de acuerdo con eso. Es una bestia malvada, o tal vez mejor: un indomable matasuegras, como darle a alguien una frambuesa (sonido). Eso no es sólo un sonido divertido, pero hace otro punto para mí. ¿Qué regula la lengua? Es nuestra mente.
    El siguiente versículo de Sirácide es aún más revelador: “Maldice al mentiroso que pasa el soplo, que ha perdido a muchos que vivían en paz.” Es demasiado fácil unirse a otros, por cualquier razón que tengan, o tenemos, para arruinar la reputación de los demás. Tal vez no sea la intención de hacerlo, pero debemos vigilar cuidadosamente lo que decimos y cómo y cuándo.
    San Pablo nos exhorta que si vivimos, vivimos para el Señor, y si morimos, morimos para el Señor. ¿Nuestras lenguas vivir y morir para el Señor solos?
    Esto es también lo que Jesús está exhortando a Pedro en el evangelio. La perfección del perdón que HEMOS RECIBIDO de Dios DEBE traducir a cómo debemos perdonar a otros. No podemos llegar a perdonar a otros si nuestra lengua sigue siendo un indomable matasuegras.
    Una vez más, vuelvo a Sirácide, y el versículo justo después de nuestra lectura de hoy: “ Apártate de disputas y evitarás el pecado, porque el violento atiza las disputas…”
    Quiero dejarles con dos definiciones:
    detracción: el daño injusto del buen nombre de otro por la revelación de alguna falta o crimen del cual ese otro es realmente culpable o en cualquier caso se cree seriamente para ser culpable por el defamador.
    calumnia: el daño injusto del buen nombre de otro al impartirle un delito o una falta de la cual no es culpable. (Pueden notar la similitud -son "pecados de una clase").El pecado así cometido es en un sentido general mortal, al igual que la detracción. Contiene una doble malicia, la que crece por el daño injustamente hecho al buen nombre de nuestro vecino y el de mentir también.
    Ambos podrían resumirse en una palabra más: el chisme. Es demasiado fácil llevar alrededor de una falta latente de perdón en nuestros corazones que conduce a una de estas formas de chismes, ya sea la detracción o la calumnia. La verdadera tragedia es que todos son pecados mortales. Y debajo de ellos está el problema de la falta de perdón – a veces de nosotros mismos. Pecados que, si somos honestos con nosotros mismos y con Dios, nos mantendrán lejos de recibir la comunión hasta que vayamos a confesarnos. Sí, son tan serios.
    --
    Quiero hablar de un tema diferente ahora. Usted debe tener toda la información recibida sobre el Colecta Anual del Arzobispo. Espero que utilice esta semana como un tiempo para reflexionar sobre los dones que hemos recibido y orar acerca de cómo Dios nos quiere usar esos dones para el bien del reino de Dios, y no sólo para nuestro propio uso personal.
    Parece una de las más duras lecciones que transmitir en cuanto a la del arzobispo de colecta anual que la parroquia y los feligreses son parte de la archidiócesis y tiene la responsabilidad de ayudar a la archidiócesis, así como de la parroquia.
    Sé que en los últimos años, no he sido tan… vocal con respecto a la Colecta, como podría haber sido. No podemos y no están solos como parroquias inconexas a la iglesia mayor.
    Hay muchas cosas que suceden en la Arquidiócesis que permanecen detrás de las escenas para la mayoría de la gente. Primaria entre ellos está la educación de nuestros seminaristas. Me han dicho que algunas personas todavía no creen que hay una escasez de sacerdotes ... No entiendo eso, pero esto es lo que me han dicho.
    Espero que tome en serio la petición del arzobispo de apoyo a la Colecta anual. Sé que este año estoy, y voy a estar elevando mi donación mensual a la Colecta de cincuenta dólares al mes en nombre de cada parroquia. Son cien dólares al mes. Al decir esto, quiero retarte a que mires lo que estás donando.
    En el pasado, algunas personas han expresado su consternación cuando quiero anunciar un "desafío" como este, pero el "desafío" se entiende como un aliento para exhortaros a más, no como una crítica. Y ciertamente no como una forma de hacerme un buen aspecto. Así que, por favor, piense en lo que puede hacer.
  • Pub Date: Sep 17, 2017
  • 09-17-2017 - 24th Sunday of Ordinary Time
  • Listen:
  • A couple of verses past our reading from Ecclesiastes, or Sirach today, there is a very curious verse that makes a good summary for what I want to start with today: “if you blow on a spark, it turns into a flame, if you spit on it, it dies out; yet both you do with your mouth!” Did you ever read that in the Bible before?
    Many people have said that the tongue is the hardest beast to tame. And I agree with that. It is a wicked beast, or maybe better: an untamed noisemaker, like giving somebody a raspberry (make sound). That is not just a funny sound, but makes another point for me. What regulates the tongue? It is our mind.
    The next verse from Sirach is even more telling: “Cursed be gossips and the double-tongued, for they destroy the peace of many.” It is far too easy to join others, for whatever reason they have, or we have, in ruining the reputation of others. Maybe it is not the intention to do so, but we need to watch carefully what we say and how and when.
    St. Paul urges us that if we live, we live for the Lord and if we die, we die for the Lord. Do our tongues live and die for the Lord alone?
    This is also what Jesus is urging Peter to in the gospel. The perfection of forgiveness that we have received FROM God MUST translate to how we forgive others. We cannot come to forgive others if our tongue remains an untamed noisemaker.
    Again, I return to Sirach, and the verse right after our reading today: “Avoid strife and your sins will be fewer, for the hot-tempered kindle strife…”
    I want to leave you with two definitions:
    detraction: the unjust damaging of another's good name by the revelation of some fault or crime of which that other is really guilty or at any rate is seriously believed to be guilty by the defamer.
    calumny: the unjust damaging of the good name of another by imputing to him a crime or fault of which he is not guilty. (You notice the similarity – they are “sins of a kind”.) The sin thus committed is in a general sense mortal, just as is detraction. It contains a twofold malice, that which grows out of damage unjustly done to our neighbor's good name and that of lying as well.
    Both of these could be summed up in yet one more word: gossip. It is all too easy to carry around a latent lack of forgiveness in our hearts that leads to one of these forms of gossip, either detraction or calumny. The real tragedy is that they are all mortal sins. And underneath them is the problem of a lack of forgiveness – sometimes of ourselves. Sins that, if we are honest with ourselves and God, will keep us away from receiving Communion until we go to Confession. Yes, they are that serious.
    --
    I want to speak about a different topic now. You should have all received information on the Archbishop’s annual appeal. I hope you use this week as a time to reflect on the gifts that we have received and to pray about how God wants us to use those gifts for the sake of the kingdom of God and not just for our own personal use.
    It seems one of the hardest lessons to get across in regards to the Archbishop’s annual appeal is that the parish and parishioners are part of the archdiocese and has a responsibility to assist the archdiocese as well as the parish.
    I know in the past couple of years, I have not been as… Vocal regarding the appeal as I could have been. We cannot, and do not, stand alone as parishes unconnected to the greater church.
    There are many things that happen in the archdiocese that remain behind the scenes for most people. Primary among them is the education of our seminarians. I have been told some people still do not believe there is a priest shortage… I do not understand that, but this is what I have been told.
    I hope you take seriously the Archbishop’s request for support for the annual appeal. I know this year I am, and I am going to be raising my monthly donation to the appeal to $50 per month in the name of each parish. That is $100 a month. By saying this, I want to challenge you to look at what you are donating.
    In the past, some people have expressed dismay when I announce a “challenge” such as this, but the “challenge” is meant as an encouragement to urge you on to more, not as a criticism. And certainly not as a way to make myself look good. So, please consider what you can do.
  • Pub Date: Sep 10, 2017
  • 09-10-2017 - 23 Domingo del Tiempo Ordinario
  • Listen:
  • Antes de convertirme en un sacerdote, he apoyado a una organización que se transportaban biblias en la Unión Soviética. Yo estaba en un boletín regular lista del hombre organizar este movimiento. En uno de sus boletines, él hizo la afirmación de que si dos cristianos acordó en oración a cualquier cosa, sin ningunas calificaciones, recibirían lo que rezan.
    Ahora, en la superficie, que suena como lo que dice Jesús al final del evangelio. El problema es que dice " sin ningunas calificaciones". Por lo tanto, escribí y lo desafió. He dicho "en otro lugar en el evangelio, Jesús pregunta "¿Quién entre ustedes daría a su hijo una piedra en lugar de una barra de pan para comer?" - lo mismo sucede aquí: si dos cristianos oran por algo que será perjudicial para ellos, Dios no está a punto de dar a ellos".
    El resultado de mi desafío fue que él me eliminó de su lista de correo, y nunca volví a oír de él. Tampoco puedo enviarle más dinero.
    Entonces, ¿qué es lo que Jesús está sugiriendo que hagamos para la oración? Pienso que la primera cosa que él está sugiriendo que hacemos es orar sólo con personas que tienen un buen sentido de lo que es espiritual.
    Esta es una de las principales razones por las que la Iglesia nos enseña que debemos ir a los Santos para orar. Mira, los Santos contemplan la faz de Dios perfectamente ahora. Para que puedan ver la perfecta voluntad de Dios. Porque ellos ven la voluntad perfecta de Dios, ellos saben cuál es la mejor manera de orar y por lo que deben orar que está en consonancia con la voluntad de Dios.
    Si venimos a ellos pidiéndoles que oren por una cosa específica, ellos sabrán si esa "cosa" es buena para nosotros o no. Les pedimos que oren por esa "cosa", y su oración CORRECTA puede ser "¡ Dios mío, no les des eso! ¡ Se les estropea!”
    ¿Podemos garantizar que tenemos la misma "línea caliente" a la voluntad de Dios mientras todavía estamos aquí en la tierra? ¿Tenemos una gran garantía de que vamos a ver y entender lo que es lo mejor para nosotros mismos? Podría sentarme junto a casi cualquier persona, y decirles que necesito $1 millón, y les preguntarles cuánto necesitan, y luego sugieren que ambos coincidimos unos con otros en que esto es lo que debemos orar.
    ¿Dios va a responder a esas oraciones? Tal vez, pero lo dudo. ¿Y si pidamos algo que nos dañaría?
    Eche un vistazo a la línea anterior en el Evangelio: “todo lo que aten en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo.” Este es el contexto en el que necesitamos ver las declaraciones de Jesús acerca de orar por algo, y de estar de acuerdo en la oración.
    En la primera parte de nuestro evangelio de hoy, Jesús está hablando de hermano pecando contra el hermano. Creo que la mejor referencia para todo esto tiene que volver a la oración que Jesús nos enseñó: comienza con "Padre Nuestro…".
    Si realmente vemos a nuestros compañeros cristianos como hermanos y hermanas de un solo Padre, lucharemos para evitar pecar contra ellos. Lo sé, hay rivalidades de hermanos, y generalmente no son buenas. Jesús nos está dando algunas directrices para aquellos tipos de problemas. Si volvemos a su oración, vemos que todos somos hijos de un Padre.
    La siguiente sección del Padre Nuestro "venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad…" – nos lleva muy naturalmente a la clase de oración que se supone que debemos estar orando, y que se supone que debemos ponernos de acuerdo.
    Si nuestra oración el uno para el otro es que el Reino de Dios será real en nuestras vidas y en la vida de todos nuestros hermanos y hermanas en Cristo, Dios no dejará de responder a esa oración.
    Cuando miramos a nuestro alrededor vemos tantas cosas diferentes sucediendo. Algunos son buenos, como los esfuerzos de socorro para las víctimas del huracán; algunos son malos, como los neo-Nazis y los antifas que están causando tantos problemas alrededor de nuestro propio país. Hay muchas otras cosas que están causando división y luchas que no debería estar aquí si realmente somos un país cristiano. También hay muchas cosas que deben ser elogiados y apoyado que muestran signos de que aún tenemos la esperanza cristiana de la redención de la nación.
    Pero si no podemos tomar una mirada realista a lo que significa orar juntos por la venida del Reino de Dios ... y por el bien de los necesitados ... y responder clamando a Dios por una solución a los problemas ... no nos encontraremos mejor que el tipo que se cayó me dé su lista de correo. Nos separaremos unos de otros y, de alguna manera, negando la salvación que Jesús ofrece a toda la humanidad.
  • Pub Date: Sep 10, 2017
  • 09-10-2017 - 23th Sunday of Ordinary Time
  • Listen:
  • Before I became a priest, I supported an organization that was transporting Bibles into the Soviet Union. I was on a regular newsletter list from the man organizing this movement. In one of his newsletters, he made the claim that if two Christians agreed in prayer to anything, without any qualifications, they would receive what they pray for.
    Now, on the surface, that sounds like what Jesus said at the end of the gospel. The problem with it is that he said “without any qualifications”. So, I wrote and challenged him. I said “in another place in the gospel, Jesus asks ‘who among you would give your child a rock instead of a loaf of bread to eat?’ – The same thing holds true here: if two Christians pray for something that will harm them, God is not about to give it to them.”
    The result of my challenge was that he deleted me from his mailing list, and I never heard from him again. Neither did I send him anymore money.
    So what is it Jesus is suggesting that we do for prayer? I think the first thing he is suggesting we do is to pray only with people who have a good sense of what is spiritually right.
    This is one of the main reasons why the church teaches us that we should go to the saints for prayer. Look, the saints behold the face of God perfectly now. So they are able to see the perfect will of God. Because they see the perfect will of God, they know what is the best way to pray and for what they should pray that is in line with the will of God.
    If we come to them asking them to pray for a specific thing, they will know whether that “thing” is good for us or not. We ask them to pray for that “thing”, and their CORRECT prayer may be “God, don’t give them that! It will mess them up!”
    Can we guarantee that we have the same “hot line” to the will of God while we are still here on earth? Have we got much of a guarantee that we will see and understand what is the best for ourselves? I could sit down next to almost anyone, and tell them that I need $1 million, and ask them how much they need, and then suggest that we both agree with one another that this is what we should pray for.
    Is God going to answer those prayers? Maybe, but I doubt it. What if we ask for something that would harm us?
    Take a look at the preceding line in the gospel: whatever you bind on earth will be bound in heaven, whatever you loose on earth will be loosed in heaven. This is the context in which we need to see Jesus’ statements about praying for anything, and agreeing in prayer.
    In the first part of our gospel today, Jesus is talking about brother sinning against brother. I think the best reference for all of this has to go back to the prayer that Jesus taught us: it starts with “Our Father…”
    If we really see our fellow Christians as brothers and sisters of a single Father, we will struggle to avoid sinning against them. I know, there are sibling rivalries, and they are usually not good. Jesus is giving us some guidelines here for those kinds of problems. If we take it back to his prayer, we see that we are all children of one Father.
    The next section of the Our Father “thy kingdom come, thy will be done…” – takes us quite naturally into the kind of prayer that we are supposed to be praying, and that we are supposed to agree on.
    If our prayer for one another is that the kingdom of God will be real in our lives and in the lives of all our brothers and sisters in Christ, God will not fail to answer that prayer.
    When we look around us we see so many different things happening. Some are good, such as the relief efforts for hurricane victims; some are bad, such as the neo-Nazis and the antifas that are causing so many problems around our own country. There are many other things that are causing division and strife that should not be here if we are really a Christian country. There are also many things that should be lauded and supported that show signs that we still have hope of Christian redemption for the nation.
    But if we cannot take a realistic look at what it means to pray together for the coming of the kingdom of God… and for the good of those in need… and respond by crying out to God for a solution to the problems… we will find ourselves no better than the guy who dropped me from his mailing list. We will be separating ourselves from one another and in some ways denying the salvation that Jesus offers to all of humanity.
  • Pub Date: Sep 03, 2017
  • 09-03-2017 - 22 Domingo del tiempo ordinario
  • Listen:
  • Lo que una palabra extraña comenzando nuestra primera lectura de hoy: seducir. Otras traducciones utilizan engañar o atraer.
    Personalmente, me gusta la palabra atraída. Dios nos invita a servirle y ser un con él. Llama la iglesia su novia. También llama a cada uno de nosotros para servirle tan totalmente como posiblemente podemos. Por eso me gusta la palabra atraída.
    El resto de la lectura de Jeremías señala lo que sucede cuando somos atraídos al servicio de Dios. No podemos guardarlo para nosotros. Para mí, esta es la parte más poderosa de la tentación de Dios. Al final de la lectura, Jeremías dice que no podía dejar de hablar de las maravillas de quién es Dios.
    Aquellos de ustedes que han tenido hijos en sus últimos años de adolescencia y a principios de los veinte saben cuánto quieren contarles sobre su último amor. Bueno, esas son las palabras que Jeremías está usando en esta lectura. Sí, hay una queja aquí. Pero está allí porque lo que Jeremías se le pidió decir en el nombre de Dios era muy ... difícil para la nación de Judá para escuchar. Habló del inminente exilio por la forma en que vivía Judá: contra las leyes de Dios.
    San Pablo "insta" a la gente de la misma manera. "No se dejen transformar por los criterios de este mundo, sino dejen que una nueva manera de pensar los transforme internamente." ¡ DÉJESE SEDUCIR, O ATRAÍDO, POR EL AMOR DE DIOS! Entonces sabremos "la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que es agrada, lo perfecto".
    Entonces Jesús lo apila en aún más: “El que quiera venir conmigo, que renuncie a sí mismo, que tome su cruz y me siga.”
    Saben, es muy fácil ... espiritualizar lo que Jesús quiso decir al decir "tome su cruz". Pero ya sea espiritualizada o una realidad plena, significa que necesitamos morir a nosotros mismos.
    En parte, eso significa que no podemos estar preocupados acerca de cómo alguien más nos va a ver viviendo nuestra fe. ¿Cuándo fue la última vez que rezaste en un restaurante? ¿Cuándo fue la última vez que un conocido – no un amigo – le dijo uno de sus problemas, y usted dijo: "Oremos por ello ahora mismo"? No sólo "oraré por ti", sino "¡ Oremos ahora mismo!"
    Sí, "tome su cruz" puede significar literalmente morir a nosotros mismos, como en el martirio. Pero cuando empezamos a responder como acabo de sugerir, ? vamos a morir a nosotros mismos. No se sienta cómodo. Pero si estamos dispuestos a dar un paso de fe y hablan una simple oración a alguien que está en necesidad, nos encontramos mucho más en el amor a Dios. Esta es la seducción de Dios.
    Cuando tomamos estas lecturas este fin de semana como un todo, me parece que Dios nos está diciendo que para vivir para Cristo. Tenemos que estar hasta ahora enamorados de él que literalmente queremos dedicar hasta a nuestras vidas.
    A veces me pregunto si eso sería más fácil que tratar de ponerse de pie y hablar de él en lugares donde no estoy seguro de que será recibido bien, o que mis ideas sobre él, y mi oración por los demás, no será aceptada. En nuestra sociedad hoy enfrentamos desafíos a nuestra fe desde dentro de la iglesia, desde el interior de la comunidad cristiana más grande, y de una sociedad que parece estar abandonando esa herencia cristiana en la que se fundó nuestro país.
    ¿Permitirá que usted sea seducido, atraído, hecho entrar en ese amor radical de Dios qué sólo no puede guardar a usted? No hay mayor desafío.
    Más adelante en la Misa y después de la Misa, le preguntaré a nuestros Quinceañera y a los padres y padrinos de Khloé si están listos y dispuestos a comprometerse a Cristo de una manera radical. Le preguntaré si están dispuestos a poner a Cristo primero en sus vidas. Esto es algo que se nos pide que hagamos todos los días. (movimiento) Cristo es clavado en la cruz con una mano tendida nos invita a unirnos a él allí. Y si miramos en esa mano, vemos que tiene el don del Espíritu Santo para entregarnos. El Espíritu Santo que nos hace capaces de entender la seducción de Dios, el poder de la Cruz, la voluntad de Dios, y lo que es bueno, agradable y perfecto. Todas estas últimas palabras vienen de nuestras tres lecturas de hoy.
    ¿Están ustedes dispuestos a dejarse seducir, atraer, hasta la cruz, para buscar la voluntad de Dios en su vida, para encontrar lo que es bueno y agradable y perfecta? En esencia, ¿estás dispuesto a amar a Dios y a perseguirlo? Si ustedes toman un paso hacia él, él empezará a correr millas para reunirse con ustedes.
  • Pub Date: Sep 03, 2017
  • 09-03-2017 - 22nd Sunday of Ordinary Time
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  • Our first reading, the translators of the Scriptures have made, in my estimation, an unfortunate choice of words. Rather than saying “you duped me Lord, and I let myself be duped”, the best word in English is probably “you seduced me, O Lord! And I let myself be seduced.” Now, that sounds like a strange word, in some ways. Other translations use different words: deceived, enticed, both of those are used. Duped. Seduced.
    Personally, I like the word enticed. God invites us to serve him and to be one with him. He calls the church his bride. So the word “duped” is not the best translation. He also calls each one of us to serve him as fully as we possibly can. And out of love, to serve Him. That is why I like the word enticed.
    The rest of the reading from Jeremiah points out what happens when we are enticed into the service of God. We cannot keep it to ourselves. To me, this is the most powerful part of God’s enticement of our lives. At the end of the reading, Jeremiah says he could not help but to speak about the wonders of who God is.
    Those of you who have had children in their late teens and early twenties know how much they want to tell you about their latest love. Well, those are the words that Jeremiah is using in this reading. Yes, there is a complaint in there. But it is there because what Jeremiah was asked to say in God’s name was very… hard for the nation of Judah to hear. He spoke of the impending exile because of the way in which Judah was living: against the laws of God.
    St. Paul, in our second reading, “urges” people in very much the same way. “Do not conform yourselves to this age but be transformed by the renewal of your mind.” ALLOW YOURSELF TO BE SEDUCED, OR ENTICED, BY THE LOVE OF GOD! Then we will know “the will of God, what is good and pleasing and perfect.”
    Then Jesus piles it on even more: “whoever wishes to come after me must deny himself, take up his cross, and follow me.”
    You know, it is very easy to… spiritualize what Jesus meant in saying “take up your cross”. But whether it is spiritualized or a full reality, he means we need to die to ourselves.
    In part, that means we cannot be worried about how someone else is going to see us living out our faith. When was the last time you prayed in a restaurant? When was the last time an acquaintance – not a friend – told you one of their troubles, and you said “let us pray about it right now?” Not just “I will pray for you”, but “let us pray right now!”
    Yes, “take up your cross” can mean literally dying to ourselves, as in martyrdom. But when we first start responding as I just suggested, ? we will be dying to ourselves. It will not feel comfortable. But if we are willing to step out in faith and speak a simple prayer to someone who is in need, we will find ourselves far more in love with God. This is the seduction of God.
    When we take these readings this weekend as a whole, it seems to me that God is telling us that in order to live for Christ, we have to be so far in love with him that we are literally willing to give over even our lives.
    Sometimes I wonder if that would be easier than trying to stand up and speak about him in places where I am not sure he will be received well, or that my ideas about him, and my prayer for others, will not be accepted. In our society today we face challenges to our faith from inside the church, from inside the larger Christian community, and from a society that seems to be abandoning that Christian heritage on which our country was founded.
    Will you allow yourself to be seduced, enticed, drawn into that radical love of God that you just cannot keep to yourself? There is no greater challenge.
    At the Spanish mass this weekend, a young lady will be celebrating her quinceañera, her 15th birthday. I will be asking her if she is ready and willing to commit herself to Christ in a radical way. I will be asking her if she is willing to put Christ first in her life. This is something we are all being asked to do every day. (Movement) Christ is hanging on the cross with one hand outstretched inviting us to join him there. And if we look in that hand, we see he has the gift of the Holy Spirit to hand to us. The Holy Spirit who makes us able to understand the seduction of God, the power of the cross, the will of God, and what is good and pleasing and perfect. All of these last words come from our three readings today.
    Are you willing to be seduced, enticed, to the cross, to search for the will of God in your life, to find what is good and pleasing and perfect? In essence, are you willing to love God and pursue him? If you take one step toward him, he will run miles toward you.
  • Pub Date: Aug 27, 2017
  • 08-27-2017 - 21 domingo del tiempo ordinario
  • Listen:
  • (Teníamos nuestro Anual Misión Apelación sacerdote como invitado este pasado fin de semana, así que no tuve una homilía para el podcast. Pero para esta semana…)
    Mi primer enfoque este fin de semana está en la carta de Pablo a los romanos. Quiero compararlo con algo de Isaías, capítulo cincuenta y cinco.
    "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dice el Señor. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos".
    Me gustaría llamar a esto el precursor de la declaración de San Pablo de la gloria de Dios que es nuestra segunda lectura de hoy. Es como si San Pablo, después de describir las grandes cosas que Dios ha hecho en abrir el cielo para toda la humanidad, que está en los capítulos anteriores de romanos, es como si él de repente recuerda este versículo de Isaías y rompe en el himno de alabanza que oímos.
    Ahora, los pensamientos de Dios nos pueden intranquilizar. Isaías dijo "mis pensamientos no son tus pensamientos". Los pensamientos de Dios pueden ser difíciles de entender; pero si recordamos lo grande que es — él está más allá de nuestro entendimiento — y cómo su poder y fidelidad superan cualquier obstáculo que podamos poner en su camino – que se llama pecado – nos damos cuenta de que las mismas cosas que parecen frustrar sus planes, él usa EN sus planes – ¡ incluso nuestros pecados necios!
    Nuestra actitud correcta hacia los pensamientos de Dios es una de humildad. Esto nos llevará a darnos cuenta de que los misterios de Dios, que son intrínsecamente claros, nos parecen oscuros, simplemente porque la capacidad de nuestra mente es limitada.
    Pero entonces, de la nada, de la mano de Dios, llega un momento de claridad ...
    Lo oímos en el Evangelio, de Pedro. Lo oímos también en el libro de Job. Job le había sucedido esto en el Antiguo Testamento. Cuando Dios le habló, la respuesta de Job fue clásica:
    Hablé a la ligera, ¿qué replicaré? Mejor si me tapo la boca con la mano. Hablé una vez, no responderé; dos veces y nada añadiré. (Job 40:4-5)
    Miren las maravillas de la naturaleza. Miren lo que pasó el lunes pasado con el eclipse. Saben… yo estaba muy decepcionado con la cobertura de las noticias que he visto del eclipse. No se menciona, siquiera una vez, de cuán maravillosamente Dios ha diseñado lo que él nos ha dado. Parece que este tipo de cosas son las que se toman para concedido.
    Pero tenemos a través de las Escrituras, especialmente en los Salmos, declaraciones de maravilla en el movimiento de Dios. Lo has encontrado a maravillarse? Creo que muchos padres comienzan a maravillarse con la obra de Dios, la primera vez que mantenga su hijo. Los científicos honestos se maravillan con la obra de Dios en algo tan simple y complejo como un átomo. Otras personas se maravillan no en el mundo físico, sino en el perdón milagroso de Dios.
    Me imagino que Pedro maravillado por las palabras que salían de su boca cuando respondió a la pregunta de Jesús en el evangelio de hoy. Pueden oír que su asombro está brillando en la apertura de su primera carta en la que se lee:
    “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo quien, por su gran misericordia, mediante la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha reengendrado a una esperanza viva, a una herencia incorruptible, inmaculada e inmarcesible, reservada en los cielos para ustedes, a quienes el poder de Dios, por medio de la fe, protege para la salvación, dispuesta ya a ser revelada en el último momento.” (1 Pedro 1:3-5)
    Escuché que tanta gente en el reportaje sobre el Eclipse lo llamaba "asombroso, fantástico, maravilloso" u otras palabras así. ¿Cuánto más asombroso, fantástico y maravilloso es lo que Dios ha hecho por nosotros? No estoy diciendo que deberíamos actuar como locos y gritar como hizo la gente cuando vieron el Eclipse. Pensé que parte de la reacción era ridícula, para ser honesta. Gritando, aplaudiendo, y otros tipos de reacciones en los objetos inanimados como el sol y la luna, que sólo están haciendo lo que Dios planeó que hagan parece totalmente fuera de carácter para las criaturas que se hacen en la imagen y semejanza de Dios.
    Ahora, sé de alguna manera que sueno ... mezquino. Tal vez algunos de los que aplaudieron en el Eclipse aplaudieron para agradecer a Dios por tal maravilla. Pero mi punto es que necesitamos maravillarnos ante la obra milagrosa de Dios, no sólo en la creación, sino en la salvación. Este mundo pasará. Si nuestras esperanzas se colocan aquí sólo para la felicidad, estamos en problemas. Pero si podemos empezar a maravillarnos con la obra de Dios, no sólo en la naturaleza, sino en el trabajo que ha hecho por nuestras vidas – nuestras vidas eternas – encontraremos las maravillas de este mundo más placenteras.
  • Pub Date: Aug 27, 2017
  • 08-27-2017 - 21st Sunday of Ordinary Time
  • Listen:
  • (We had our Annual Mission Appeal priest as a guest this past weekend, so I did not have a homily for the podcast. But for this week…)
    My first focus this weekend is on Paul’s Letter to the Romans. I want to compare that to something from Isaiah, chapter fifty-five.
    “For my thoughts are not your thoughts, neither are your ways my ways, says the Lord. For as the heavens are higher than the earth, so are my ways higher than your ways, and my thoughts than your thoughts”.
    I would like to call this the precursor to St. Paul’s declaration of the glory of God that is our second reading today. It is as though St. Paul, after describing the great things God has done in opening heaven for all of humanity, which is in the previous chapters of Romans, it is as though he all of a sudden remembers this verse from Isaiah and breaks into the hymn of praise we heard.
    Now, the thoughts of God may unsettle us. Isaiah said “my thoughts are not your thoughts”. God’s thoughts may be difficult to understand; but if we remember how great He is — He is beyond our understanding — and how His power and faithfulness overcome any obstacle WE may place in His way – that is called sin – we will realize that the very things which seem to frustrate His plans, He uses IN His plans – even our foolish sins!
    Our correct attitude toward the thoughts of God is one of humility. This will lead us to realize that the mysteries of God, which are intrinsically clear, seem obscure – not very clear – to us at all, simply because our mind’s capacity is limited.
    But then, from out of nowhere, from the hand of God, there comes a moment of clarity…
    We heard it in the Gospel, from Peter. We hear it also in the Book of Job. Job had this happen to him in the Old Testament. When God spoke to him, Job’s response was classic:
    “I am of little account; what can I answer you? I put my hand over my mouth. I have spoken once, I will not reply; twice, but I will do so no more.” (Job 40:4-5)
    Look at the marvels of nature. Look at what happened this past Monday with the eclipse. You know, I was very disappointed in the news coverage that I watched of the eclipse. There was no mention, even once, of how marvelously God has designed what he has given us. It seems these kinds of things are… being taken for granted.
    But we have throughout the Scriptures, especially in the Psalms, declarations of wonder at the movement of God. What have you found to marvel at? I think many parents begin to marvel at the handiwork of God when they first hold their child. Honest scientists marvel at the handiwork of God in something as simple, and complex, as an atom. Other people marvel not at the physical world, but at the miraculous forgiveness of God.
    I imagine Peter marveled at the words that were coming out of his own mouth when he responded to Jesus’ question in the gospel today. You can hear that his amazement is undimmed in the opening of his first letter which reads:
    “Blessed be the God and Father of our Lord Jesus Christ, who in his great mercy gave us a new birth to a living hope through the resurrection of Jesus Christ from the dead, to an inheritance that is imperishable, undefiled, and unfading, kept in heaven for you who by the power of God are safeguarded through faith, to a salvation that is ready to be revealed in the final time.” (1 Peter 1:3-5)
    I heard so many people in the reporting on the eclipse called it “awesome, amazing, marvelous” or other such words. How much more awesome, amazing, and marvelous is what God has done for us? I am not saying we should act crazy and scream and holler like some of the people did when they saw the eclipse. I thought some of the reaction was ridiculous, to be honest. Screaming, clapping, and other types of reactions at inanimate objects such as the sun and moon, who are only doing what God planned them to do seems totally out of character for creatures who are made in the image and likeness of God.
    Now, I know in some ways I sound… petty. Maybe some of those who were clapping at the eclipse were clapping to thank God for such a marvel. But my point is that we need to marvel at the miraculous work of God, not only in creation, but in salvation. This world will pass away. If our hopes are placed only here for happiness, we are in trouble. But if we can begin to marvel at the handiwork of God, not only in nature, but in the work he has done for our lives – our eternal lives – we will find the marvels of this world all the more enjoyable.
  • Pub Date: Aug 13, 2017
  • 08-13-2017 - 19th Sunday in Ordinary Time
  • Listen:
  • I think most of us, whether we realize it or not, have heard that small voice of God that Elijah heard. What did it sound like? Maybe the better question is: what did it feel like? I think the most often time it happens is right after Confession. When you leave the confessional, is there a sense of… something different? It may be something felt in the back of your mind, or the core of your heart, or the pit of your stomach. Something has changed. You have heard the voice of God!
    As we heard with Elijah, it was not in the great storm, or big phenomena, but in the still, quiet breeze where God spoke to Elijah with the simple question that immediately follows our reading: “why are you here?” I think it is a humorous reminder from God to Elijah that God is in control. But it was given to Elijah in such a way that he understood the work of God was still ahead of him, not just in the past. He was strengthened by this still quiet breeze. We too are strengthened by this similar voice of God that tells us he still has work for us to do, and he counts us worthy and able to do his work.
    This is similar to the experience of the apostles in the boat. When Jesus gets into the boat, the storm dies down. And Jesus speaks a simple word to them: “O you of little faith, why did you doubt?” Like God with Elijah, this is not a… harsh rebuke, but they were called to a greater understanding of who Jesus is as the Son of God.
    What are we to make of what is going on at Mount Horeb and on the lake when there is so much noise of nature? I think it is one of two things: one) they are examples of the chaos that exists in our own lives because of a lack of listening for the voice of God; two) it is a deliberate attack from demonic forces trying to keep us from listening to the voice of God. In our lives, it does not matter which of these it is. St. Ignatius of Loyola told us not to worry about which of these it is, but simply acknowledge that the disruption is there, and tell it to get out of the way.
    I believe what the Holy Spirit is trying to teach us in these readings today is that we HAVE heard the voice of God. The problem is we are not used to thinking of it in that way.
    I also believe that, because we are NOT thinking of it in this way, we are not ready to tell others what God is doing in our lives. I also believe that this is one of the reasons why people are choosing to walk away from the Catholic Church: because they do not see a vitality in her members. What is this vitality? It is the movement of God’s voice, his call, his selection of us as the apostles for today.
    Look, if you do not know that God is speaking to you, how can you pass on your faith? If you do not have the trust in God that he not only listens to you, but that he speaks to your heart, how can you share your heart? If your heart does not know that it has been claimed by Christ, along with everything else that is you, how can you share the love of God?
    Remember, he speaks to us in the stillness of our experiences. Many of our youth who went to the Steubenville retreat weekend reported that one of their most treasured memories was when they sat in stillness and quiet before God in Eucharistic Adoration. The more I am with different people, the more I am convinced that God has spoken to every heart in moments of stillness and quiet but the noise of our world, and the noise of our own lives, and the disruption of the diabolic try to drown out the still and quiet voice of God.
    BUT YOU HAVE HEARD THAT VOICE. As I said earlier, I think this voice comes to us most clearly after the Sacrament of Confession. The second most important time is right after receiving Communion. I believe this is where Jesus says to us like he did to Peter in the gospel today: “Come!”
    I desperately want you to understand what this voice of God is like for you. Once you recognize it, you will find that voice speaking to you over and over again with words like: come, trust me, I am here, I will never leave you, I love you, and maybe – most importantly, a question from the heart of Jesus: will you do this for me?
    I know some people want to dismiss the importance of an emotional response to Jesus. They try to say our religion is rational, and if you are all emotional, when the emotion fades, you will be left empty. The problem with that idea is that if you are all rational, that is empty too. We need both. It is feeling the love of God and for God that sustains us. Having a rational explanation of God is part of the structure of our house of faith, but the foundation must be our love for God. That love is sustained by listening for that still, quiet voice.
    Engage the love of God first, then learn the rational nature of our faith. Learn to speak of your love for God and how he has loved you. THAT is what will draw people home to the church. THAT is being a prophet and an apostle.
  • Pub Date: Aug 13, 2017
  • 08-13-2017 - 19 domingo del tiempo ordinario
  • Listen:
  • Creo que la mayoría de nosotros, ya sea que nos demos cuenta o no, hemos escuchado esa pequeña voz de Dios que Elías escuchó. ¿Cómo sonaba? Tal vez la mejor pregunta sea: ¿Qué sentiste? Creo que lo más a menudo que pasa es justo después de la confesión. Cuando dejas el confesionario, ¿hay un sentido de ... algo diferente? Puede ser algo que se siente en la parte de atrás de su mente, o el núcleo de su corazón, o el hoyo de su estómago. Algo ha cambiado. ¡Ustedes han escuchado la voz de Dios!
    Como oímos con Elías, no fue en la gran tormenta, ni en los grandes fenómenos, sino en la tranquila y silenciosa brisa donde Dios habló a Elías con la simple pregunta que inmediatamente sigue nuestra lectura: "¿por qué estás aquí?" Creo que es un recordatorio humorístico de Dios a Elías que Dios está en control. Pero se le dio a Elías de tal manera que él entendía que la obra de Dios todavía estaba por delante de él, no sólo en el pasado. Fue fortalecido por esta brisa tranquila todavía. Nosotros también nos fortalecemos con esta voz similar de Dios que nos dice que él todavía tiene trabajo para nosotros, y él nos cuenta digno y capaz de hacer su trabajo.
    Esto es similar a la experiencia de los apóstoles en el barco. Cuando Jesús entra en el barco, la tormenta muere. Y Jesús les habla una simple palabra: "Oh, de poca fe, ¿por qué dudaste?" Como Dios con Elías, esto no es un… dura reprimenda, pero ellos fueron llamados a un mayor entendimiento de que Jesús es el Hijo de Dios.
    ¿Qué vamos a hacer de lo que está pasando en el Monte Horeb y en el lago cuando hay tanto ruido de la naturaleza? Creo que es una de dos cosas: uno) son ejemplos del caos que existe en nuestras propias vidas debido a la falta de escucha de la voz de Dios; (dos) es un ataque deliberado de las fuerzas demoníacas que intentan evitar que escuchemos la voz de Dios. En nuestras vidas, no importa cuál de ellos es. San Ignacio de Loyola nos dijo que no nos preocupamos de cuál de ellos es, pero simplemente reconocer que la interrupción está ahí, y decirle que se salga del camino.
    Creo que lo que el Espíritu Santo está tratando de enseñarnos en estas lecturas de hoy es que HEMOS escuchado la voz de Dios. El problema es que no estamos acostumbrados a pensar en ello de esa manera.
    También creo que, porque NO estamos pensando en ello de esta manera, no estamos dispuestos a decir a los demás lo que Dios está haciendo en nuestras vidas. También creo que esta es una de las razones por las que la gente está eligiendo alejarse de la iglesia católica: porque no ven una vitalidad en sus miembros. ¿Qué es esta vitalidad? Es el movimiento de la voz de Dios, su llamado, su selección de nosotros como los apóstoles para hoy.
    Mire, si no sabes que Dios te está hablando, ¿cómo puedes transmitir tu fe? Si no tienes la confianza en Dios que él no sólo te escucha, sino que él habla a tu corazón, ¿cómo puedes compartir tu corazón? Si tu corazón no sabe que ha sido reclamado por Cristo, junto con todo lo demás que eres tú, ¿cómo puedes compartir el amor de Dios?
    Recuerda, nos habla en la quietud de nuestras experiencias. Muchos de nuestros jóvenes que fueron al fin de semana del retiro de Steubenville reportaron que uno de sus recuerdos más atesorados fue cuando se sentaron en quietud y tranquilidad ante Dios en la adoración eucarística. Cuanto más estoy con diferentes personas, cuanto más estoy convencida de que Dios ha hablado a cada corazón en momentos de quietud y silencio, pero el ruido de nuestro mundo, y el ruido de nuestras propias vidas, y la interrupción del intento diabólico de ahogar la voz quieta y silenciosa de Dios.
    PERO HAS OÍDO ESA VOZ. Como dije antes, creo que esta voz nos viene más claramente después del Sacramento de la confesión. El segundo momento más importante es justo después de recibir la comunión. Creo que aquí es donde Jesús nos dice como le hizo a Pedro en el Evangelio de hoy: "¡ Ven!"
    Quiero desesperadamente que usted entienda lo que esta voz de Dios es como para usted. Una vez que lo reconozca, encontrará esa voz te habla una y otra vez con palabras como: venga, confía en mí, yo estoy aquí, yo nunca dejaré a usted, yo te amo, y quizá, lo más importante, una cuestión del Corazón de Jesús: ¿va a hacer esto por mí?
    Sé que algunas personas quieren descartar la importancia de una respuesta emocional a Jesús. Ellos tratan de decir que nuestra religión es racional, y si todos ustedes son emocionales, cuando la emoción se desvanece, quedarán vacíos. El problema con esa idea es que si todos son racionales, eso también está vacío. Necesitamos ambos. Es sentir el amor de Dios y por Dios que nos sustenta. Tener una explicación racional de Dios es parte de la estructura de nuestra casa de fe, pero la fundación debe ser nuestro amor por Dios. Ese amor es sostenido por escuchar esa voz quieta y silenciosa.
    Entable primero el amor de Dios, luego aprenda la naturaleza racional de nuestra fe. Aprende a hablar de tu amor por Dios y de cómo te ha amado. ESO es lo que va a atraer a la gente a casa de la iglesia. ESO es ser un profeta y un apóstol.
  • Pub Date: Aug 08, 2017
  • Feast of the Transfiguration
  • Listen:
  • Earlier this week, at the weekday Masses, we heard about another occasion of the light of God breaking into the world. When Moses would come out of the meeting tent, his face would be glowing. He would tell the Israelites what God had told him. Then he would have to cover his face, because the glow of God’s light would still be shining from his face.
    While Moses was telling the Israelites what God had said, they could stand to look at this light of God coming from Moses. When Peter James and John were on the mountain with Jesus, they could see the light of Jesus.
    Why do we not see something like that today?
    To answer that question, I think we need to understand why the Israelites and the apostles could stand in that light. They had a longing to see and understand who God is. Because their longing for understanding was so great, they could stand in the midst of that revelation of the glory of God.
    But the Israelites, especially, were struggling to get away from the worldly ways of Egypt. The apostles had not yet had the experience of Pentecost when the Holy Spirit fell on them with fire and wind.
    The Israelites with Moses were experiencing a Pentecost moment. The apostles at the Transfiguration were also experiencing a moment of Pentecost when Jesus revealed the glory of who he is as the son of God.
    So, why is it we do not see the same thing in the church today?
    There are two answers to that in our society today. There may be more, but let us stick to these two.
    One answer is: there are a lot of people in the world who are not trying to find God. They are living only in the world, and only in THIS moment of their lives. Because they are not looking for God, they are not going to find Him! The prophet Isaiah tells us that we are to “seek the Lord while he may be found, to call on him while he is near.” The Israelites and the apostles were all seeking the Lord. Some people in the world today have no clue where even to look.
    The second answer for why we do not see this light of God revealing himself as in Moses’ day or as in Jesus’ day is because: we have received the blessings of Pentecost through the sacraments of the Church. …Now, that may have made us… somewhat immune to the movements of God. And that is a danger to modern Christianity. We have become… immunized against the freshness of the Spirit. We have less of an expectation of the miraculous nature of God’s choice to reveal himself to us in Jesus.
    This, unfortunately, can leave us with a weak way of looking at the miracle of Jesus in the Eucharist. How amazed would all of us be, if when the priest raised the host, it would all of a sudden be shining with a brightness that would make the rest of the light in the world look dim? We have become conditioned to understand and expect the miraculous nature of the Eucharist and as a result, we do not see the miracle!
    There have been miraculous revelations: we are in the hundredth year of Fatima, when on October thirteenth, one hundred years ago, the sun danced, and everybody in the area saw it. Or Lanciano, Italy where the bread a priest elevated to be the body of Christ changed in his hands to be human heart muscle – truly the Body of Christ. The priest was questioning whether the Eucharist was true, and as he prayed the words of Jesus, the host was miraculously CHANGED. And that transformed host still exists today, after hundreds of years.
    Do we need something miraculous again? Do we need something that will reawaken our spiritual hunger for God? We have what is needed in the world, what is needed FOR the world. We live in the midst of a glorious revelation of God. The challenge we have for us today is to be transfigured ourselves by the presence of Christ in us in such a way that we take that right into the world, to those who long for it, to those who do not know they long for it, and to those who hate it.
    In St. James’ letter, we read: “Act on this word. If all you do is listen to it, you are deceiving yourselves. There is, on the other hand, the man who peers into freedom’s ideal law and abides by it. (This is the light of God!) He is no forgetful listener, but one who carries out the law in practice. Blest will this man be in whatever he does.” (James 1:19-22, 25) If we take this seriously, people will see us glowing with the radiance of God, not unlike Moses. They may not understand it. They may not understand us. But they will see the glory of God.
    I do not know that God will make us glow with a supernatural light as we try to share the gospel, but we should not be afraid to let the light of Christ shine into the world from our own hearts. Let the world see the wonder of Christ. We have it. And if we give it away, we lose none of it. Think about that: we have the light of God, the glory of God. And if we give it away, we will lose none of it.
  • Pub Date: Aug 08, 2017
  • Fiesta de la Transfiguración
  • Listen:
  • A principios de esta semana, en las Misas de la semana, hemos escuchado acerca de otro motivo de la luz de Dios irrumpiendo en el mundo. Cuando Moisés saldría de esta tienda del encuentro, su rostro se iluminan. Él le dirá a los israelitas lo que Dios le había dicho. A continuación, tendría que cubrir su rostro, porque el resplandor de la luz de Dios sería aún brilla en su rostro.
    Mientras Moisés le decía a los israelitas lo que Dios había dicho, ellos podían estar a la vista de esta luz de Dios viniendo de Moisés. Cuando Pedro, Santiago y Juan estaban en la montaña con Jesús, podían ver la luz de Jesús.
    ¿Por qué no vemos algo así hoy?
    Para responder a esa pregunta, creo que necesitamos entender por qué los israelitas y los apóstoles podrían estar en esa luz. Tenían un anhelo de ver y entender quién es Dios. Porque su anhelo de comprensión era tan grande, que podían estar en medio de esa revelación de la gloria de Dios.
    Pero los israelitas, especialmente, estaban luchando para escapar de las maneras mundanas de Egipto. Los apóstoles aún no habían tenido la experiencia de Pentecostés, cuando el Espíritu Santo cayó sobre ellos con el fuego y el viento.
    Los israelitas con Moisés estaban experimentando un momento de Pentecostés. Los apóstoles en la Transfiguración también estaban experimentando un momento de Pentecostés cuando Jesús reveló la gloria de quien es como el hijo de Dios.
    Entonces, ¿por qué no vemos hoy lo mismo en la iglesia?
    Hay dos respuestas a eso en nuestra sociedad hoy. Puede haber más, pero vamos a atenernos a estos dos.
    Una respuesta es: hay mucha gente en el mundo que no está tratando de encontrar a Dios. Están viviendo sólo en el mundo, y sólo en ESTE momento de sus vidas. ¡ porque no están buscando a Dios, no lo van a encontrar! El profeta Isaías nos dice que debemos "buscar al Señor mientras que él puede ser encontrado, para invocarlo mientras él está cerca." Los israelitas y los apóstoles buscaban al Señor. Algunas personas en el mundo de hoy no tienen ni idea de dónde mirar.
    La segunda respuesta por la que no vemos esta luz de Dios que se revela a sí mismo como en el día de Moisés o como en el día de Jesús es porque: hemos recibido las bendiciones de Pentecostés a través de los sacramentos de la iglesia. ... Ahora, eso nos puede haber hecho ... algo inmune a los movimientos de Dios. Y eso es un peligro para el cristianismo moderno. Nos hemos vuelto ... inmunizados contra la frescura del espíritu. Tenemos menos expectativa de la naturaleza milagrosa de la elección de Dios para revelarse a nosotros en Jesús.
    Esto, lamentablemente, puede dejarnos con una forma débil de ver el milagro de Jesús en la Eucaristía. ¿ ¿cuán asombrados estaríamos todos nosotros, si cuando el sacerdote levantara al anfitrión, sería de repente brillante con un brillo que haría que el resto de la luz en el mundo se vea tenue? ¡ Nos hemos condicionado a entender y a esperar la naturaleza milagrosa de la Eucaristía y como resultado, no vemos el milagro!
    Ha habido milagroso revelaciones: estamos en el centésimo año de Fátima, cuando en octubre de decimotercero, hace cien años, el sol bailó, y todos en la zona lo vieron. O Lanciano, Italia, donde el pan un sacerdote elevados para ser el cuerpo de Cristo cambió en sus manos al ser humano el músculo cardíaco - realmente el Cuerpo de Cristo. El sacerdote estaba cuestionando si la Eucaristía era cierta, y mientras oraba las palabras de Jesús, el anfitrión fue cambiado MILAGROSAMENTE. Y ese huésped transformado todavía existe hoy, después de cientos de años.
    ¿Necesitamos algo milagroso otra vez? ¿Necesitamos algo que redespierte nuestro hambre espiritual por Dios? Tenemos lo que se necesita en el mundo, lo que se necesita PARA el mundo. Vivimos en medio de una gloriosa revelación de Dios. El reto que hoy tenemos para nosotros es ser transfigurado por la presencia de Cristo en nosotros de tal manera que llevemos ese derecho al mundo, a los que anhelamos, a los que no saben que anhelan, y a los que lo odian.
    En la carta de Santiago, leemos: "actúen sobre esta palabra." Si todo lo que haces es escucharlo, te estás engañando. Por otra parte, el hombre que se encuentra en la ley ideal de la libertad y se atiene a ella. (¡ esta es la luz de Dios!) No es un oyente olvidadizo, sino uno que lleva a cabo la ley en la práctica. Bendito será este hombre en todo lo que hace. (Santiago 1:19-22, 25) Si tomamos esto en serio, la gente nos verá brillando con el resplandor de Dios, no a diferencia de Moisés. Puede que no lo entiendan. Puede que no NOS entiendan. Pero ellos verán la gloria de Dios.
    No sé qué Dios nos hará brillar con una luz sobrenatural que tratamos de compartir el evangelio, pero no debemos tener miedo de dejar que la luz de Cristo brille en el mundo de nuestros propios corazones. Dejemos que el mundo vea la maravilla de Cristo. Lo tenemos. Y si lo regalamos, no perdemos nada. Piensan en eso: tenemos la luz de Dios, la gloria de Dios. Y si lo regalamos, no perdemos nada.
  • Pub Date: Jul 30, 2017
  • 07-30-2017 - 17 domingo del tiempo ordinario
  • Listen:
  • Permítanme decir al principio este fin de semana que me preocupa que personas podrían pensar que soy como el dicho va, soplar mi propio cuerno. Así que Permítanme exponer mi punto de vista primero antes de que te doy mi ejemplo.
    Salomón pidió sabiduría, porque él no creía que él tenía la habilidad para dirigir a personas como su rey. Entendió que no podía hacerlo sin la ayuda de Dios lo que fue elegido.
    Jesús en el Evangelio está dando dos cortas parábolas que esto todos juntos. La primera de ellas es encontrar la perla valiosa. Cuando descubrimos algo precioso sobre una necesidad en el Reino de Dios, cuando vemos una necesidad que ayude a la gente crecer en la santidad, y encaja con nuestra idea de lo que debe hacerse, que se excitan y comienzan a pedirle a Dios ayuda lograrlo.
    Y puede ser algo muy sencillo, como limpiar la iglesia, ayudar con los almuerzos fúnebres ... cualquier cantidad de cosas.
    Mira a través de la historia de la iglesia y verás a mucha gente como esta que vio un llamamiento y actuó en él. Santa Teresa de Calcuta es un ejemplo. Santo Vicente de Pablo es otro. Y su ejemplo es más directo para nosotros porque tenemos aquí un grupo de San Vicente de Pablo en nuestra parroquia en los santos Pedro y Pablo. Se esfuerzan por satisfacer las necesidades de aquellos que tienen necesidades que no pueden cumplirse por otros. El movimiento de la Legión de María es otro de esos donde el movimiento del espíritu lleva a la gente a ciertos tipos de trabajo.
    Mirar los diferentes oración movimientos y retiros en la iglesia: gremios del Rosario, encuentro matrimonial, encuentro comprometido, viñedo de Raquel. Oración en clínicas de aborto. La lista es larga.
    Jesús vincula la segunda parábola a esto señalando que hay cosas en la red que valen la pena y cosas que no son. Pero qué los Ángeles: ellos separar los malos de los justos y lanzar los malos en el horno ardiente. Esto también tiene una conexión con la lectura de la semana pasada del evangelio entre el trigo y la cizaña, el trigo falso.
    No sé cuántas personas han sentido Dios hablarles como habló a Salomón. Pero creo que es más que el número de los que parecen responder con la urgencia del Evangelio. Si puedo ser tan atrevido, creo que cada uno debe encontrar una pregunta como Salomón y pidiendo a Dios para algún regalo muy fuerte por el bien del Reino, por el bien de la iglesia.
    Al principio dije que tengo un ejemplo. A través de mi tiempo en el seminario, me di cuenta que la necesidad más grande – desde mi perspectiva, en la iglesia hoy es una necesidad para la buena predicación fuerte. Como el arzobispo Sheehan puso las manos sobre mi cabeza me ordenar, sentí como si el Señor me estaba diciendo algo similar que le hizo a Salomón. Estoy convencido de que el Señor me dijo "pedido para un regalo".
    Mi respuesta inmediata fue: "Señor, yo quiero el don de predicar." Lo sé, con mi torpe español puede que no suene tan bien. Pero sé que el regalo es real. Ahora se entiende por qué soy muy cauteloso acerca de este tema en particular. Si intento hacer público hablando de otra cosa que no sea Dios, tengo las manos sudorosas, me tartamudeo, es cierto, yo casi no lo puede hacer. Pero cuando estoy hablando de Dios, sólo parece fluir naturalmente.
    Quizás es porque es algo que yo sepa. Quizás es porque amo a Dios mucho. Quizás es porque Dios ha respondido a mi oración: "Quiero el don de la predicación".
    No estoy diciendo que este ejemplo porque quiero hacerme luzca mejor, sino porque quiero decirles que Dios responde a estas clases de oraciones. Cuando vemos algo que debe ser realizado por el reino de Dios, y Dios nos da un corazón para que él se asegurará de que somos capaces de hacerlo. Y no todo el mundo va a ser capaz de hacer lo mismo.
    ¿Qué perla del Reino han encontrado? ¿Se dejar de lado todo lo demás, o al menos algunas cosas más, con el fin de obtener lo que Dios pone delante de ti? ¿Estás dispuesto a ser tan audaz ante Dios que te piden para un regalo?
    No ser como Acaz que hablaba Isaías. Isaías dijo a Acaz para pedir un regalo de Dios. Acaz tenía miedo de preguntar, así que en vez de admitir que él dijo "No será tentar Dios". Esto no era una respuesta piadosa, sino una respuesta cobarde de alguien que no se enfrentan ni hacer lo que Dios quería.
    No ser como Acaz, como Salomón.
    Escucha lo que el Señor te está pidiendo. Escucha lo que está poniendo en tu corazón ... y di "¡Sí, Señor!"
  • Pub Date: Jul 30, 2017
  • 07-30-2017 - 17th Sunday of Ordinary Time
  • Listen:
  • Let me say at the beginning this weekend that I am concerned that people might think I am, as the saying goes, blowing my own horn. So let me lay out my point first before I give you my example.
    Solomon requested wisdom because he did not think he had the skill to lead people as their king. He understood he could not do what he was chosen to do without the help of God.
    Jesus, in the Gospel is giving three short parables that ties this all together. The second one is finding the valuable Pearl. When we discover something precious about a need in God’s kingdom, when we see a need that will help people grow in holiness, and it fits our idea of what needs to be done, we get excited and begin to ask God for help to accomplish this.
    And it can be something very simple, such as cleaning the church, helping with funeral dinners… any number of things.
    Look through the history of the church and you will see many people like this who saw a calling and acted on it. St. Teresa of Calcutta is one example. St. Vincent de Paul is another one. And his example is more direct for us because we have a St. Vincent de Paul group working here in our parish at Sts. Peter & Paul. They struggle to meet the needs of those who have needs that cannot seem to be met by others. The movement of the Legion of Mary is another of these where the movement of the spirit leads people to certain types of work.
    Look at the different prayer movements and retreats in the church: Rosary Guilds, Marriage Encounter, Engaged Encounter, Rachel’s Vineyard. Prayer at abortion clinics. The list is long.
    Jesus ties the third parable to this by noting that there are things caught in the net that are worthwhile and things that are not. But notice what the angels do: they separate out the wicked from the righteous and throw the wicked in the fiery furnace. This also has a connection with last weekend’s reading from the gospel between the wheat and the darnel, the fake wheat.
    I am also reminded of a poem someone gave me recently at a funeral:

    I pray that I may live to fish
    Until my dying day.
    And when it comes to my last cast,
    I then most humbly pray:
    When in the Lord’s great landing net
    And peacefully asleep
    That in His mercy I be judged
    Big enough to keep.
    I do not know how many people have felt God speak to them like he spoke to Solomon. But I do believe it is more than the number who seem to be responding with an urgency of the gospel. If I may be so bold, I think everyone should be finding a question like Solomon, and asking God for some very strong gift for the good of the kingdom, for the good of the church.
    I said at the beginning that I have an example. Through my time at the seminary, I became aware that the biggest need – from my perspective – in the church today is a need for good strong preaching. As Archbishop Sheehan laid hands on my head to ordain me, I felt as though the Lord was saying to me a similar thing that he did to Solomon. I am convinced that the Lord said to me “asked for a gift.”
    My immediate response was “Lord, I want the gift of preaching.” Now you understand why I am cautious about this particular topic. If I try to do public speaking about anything other than God, I get sweaty hands, I stutter, it is true, I almost cannot do it. But when I am speaking about God, just seems to flow naturally.
    Maybe it is because it is something I know about. Maybe it is because I love God so much. Maybe it is also because God has answered my prayer: “I want to the gift of preaching.”
    I am not telling you this example because I want to make myself look better, but because I want to tell you that God answers these kinds of prayers. When we see something that needs to be done for the sake of the kingdom of God, and God gives us a heart for that, he will make sure we are able to do it. And not everyone will be able to do the same thing.
    What Pearl of the kingdom have you found? Have you set aside everything else, or at least some things else, in order to gain what God puts before you? Are you willing to be so bold before God that you ask for a gift?
    Do not be like Ahaz who Isaiah spoke to. Isaiah told Ahaz to ask for a gift from God. Ahaz was afraid to ask, so instead of admitting that he said “I will not tempt God.” This was not a pious response, but a cowardly response of someone who would not face or do what God wanted.
    Do not be like Ahaz, be like Solomon.
    Listen to what the Lord is asking you. Listen to what He is putting on your heart… and say “Yes!”
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