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Weekend Homilies
A listing of recent homilies delivered at my parish.
Una lista de homilías recientes entregadas en mi parroquia.
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October 2019 Episodes:
  • Pub Date: Oct 20, 2019
  • 10-20-2019 - 29th Sunday in Ordinary Time
  • Listen:
  • Reading:
    Luke 18:1, 8
    Write:
    Then he told them a parable about the necessity for them to pray always without becoming weary… But when the Son of Man comes, will he find faith on earth?”
    Reflect:
    I have to admit that this last line in the gospel today has caused me… confusion. At first it seems to be out of place. Here Jesus is talking about the need for a consistent prayer, and then he jumps into what I can only assume is an accusation of faithlessness. Fortunately, in the history of the church there have been great saints who have been able to figure out a good meaning for this verse.
    St. Augustine wrote: “Our Lord adds this to show, that when faith fails, prayer dies. In order to pray then, we must have faith, and that our faith fail not, we must pray. Faith pours forth prayer, and the pouring forth of the heart in prayer gives steadfastness to faith.” To put it another way: if we have faith we will pray; if we pray our faith will grow stronger; if we are stronger both in prayer and in faith nothing will be kept from us.
    This is not BECAUSE we have succeeded in faith, but because we have SUCCEEDED in faith (gotcha); we have aligned ourselves with the will of God. The success we have in faith leads us deeper into the relationship with God and enables our prayer to be more successful because it is prayer that is in line with the will of God.
    This is all fine and good, but what does that have to do with that last line of the gospel “but when the Son of Man comes, will he find faith on earth?” St. Bede gives us an answer to that. And it is not an answer we should like. “When the Almighty Creator shall appear in the form of the Son of man, so scarce will the elect be, that not so much the cries of the faithful as the apathy of the others will hasten the world’s fall. Our Lord speaks then as it were doubtfully, not that He really is in doubt, but to reprove us…”
    Apply:
    How do you hear this warning? Those of you who have family members who have seen fit to walk away from the faith are probably very concerned about what you are hearing here. And you should be! This section of Luke’s Gospel is right at the beginning of a whole series of parables that Luke records, and then he moves into Jesus’ Passion. So this is a section that is about the beginning of the end. Not just of Jesus’ earthly life, but the beginning of the end of earthly life completely.
    We look around our society today and there are so many people filled with apathy in regards to so many different things. I believe this is what is causing so much strife in our society today. Because we are not made to live in apathy, but with purpose, we need to find a purpose worthy of how God made us. Obviously, that resides in living a life of faith.
    But the world around us does not want to hear about that. But God’s judgment is nonetheless true and exacting. God does not tolerate fools. God does not tolerate being put in second place. God does not tolerate being dismissed for any reason. The fact that some people find it easy to dismiss God is a sign that the time Jesus warns us about with the question at the end of the gospel is right in front of us.
    Now, I’m not making any prediction about the end of the world. We have seen these kinds of times often in the history of the church. But we should find ourselves very concerned. Concerned for those we love; concerned for those we hate; concerned for ourselves.
    These are the last days. For every one of us. We are drawing closer to our last day. We do not know when that day will be here, or whether it will come for all humanity during our lifetime, or only for ourselves in death. But we need to be ready. We need to be a people of faith. More importantly, we need to be a people of prayer.
    To quote St. Augustine again: “in order to pray, we must have faith; and so that our faith does not fail, we must pray.” Otherwise, will the Son of Man find faith on the earth?
    Pray/Praise:
    Lord Jesus, you have given us the gift of faith and the prayer that accompanies it. Help us as we set our minds and hearts to you to make our prayer full of faith, anticipating that you will answer our prayers.
    Align our thoughts and our prayers with your thoughts and will. Give us the courage we need to seek the right prayers, to ask for the right things, to pray fervently with an expectancy based on confidence in your love.
    You want us to ask for great things. So Lord I am asking that you heal the relationships of families who have been torn apart by our culture. Heal the hearts of those who have wandered away from the church thinking that they really have no place here. Heal hearts that have grown cold because of apathy. Heal hearts that have grown bitter because of some hurt they have received. Heal hearts that long to be devoted to you. And make all hearts burn with that devotion. Amen.
  • Pub Date: Oct 20, 2019
  • 10-20-2019 - 29o Domingo del Tiempo Ordinario
  • Listen:
  • Lectura:
    Lucas 18:1, 8
    Escribir:
    En aquel tiempo, para enseñar a sus discípulos la necesidad de orar siempre y sin desfallecer, Jesús les propuso esta parábola… Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿creen ustedes que encontrará fe sobre la tierra?
    Reflexionar:
    Tengo que admitir que esta última línea del Evangelio hoy me ha causado... confusión. Al principio parece estar fuera de lugar. Aquí Jesús está hablando de la necesidad de una oración constante, y luego salta a lo que sólo puedo asumir que es una acusación de infidelidad. Afortunadamente, en la historia de la iglesia ha habido grandes santos que han sido capaces de descubrir un buen significado para este versículo.
    San Agustín escribió: "Nuestro Señor añade esto para mostrar, que cuando la fe falla, la oración muere. Para orar entonces, debemos tener fe, y que nuestra fe no falle, debemos orar. La fe derrama la oración, y el derramamiento del corazón en la oración da firmeza a la fe." Dicho de otra manera: si tenemos fe, oraremos; si oramos nuestra fe se hará más fuerte; si somos más fuertes tanto en la oración como en la fe, nada se nos impedirá.
    Esto no es COMO hemos tenido éxito en la fe, pero porque hemos TENIDO ÉXITO en la fe; nos hemos alineado con la voluntad de Dios. El éxito que tenemos en la fe nos lleva más profundo a la relación con Dios y permite a nuestro rezo tener más éxito porque es el rezo que está de acuerdo con la voluntad de Dios.
    Todo esto está bien, pero ¿qué tiene que ver eso con esa última línea del Evangelio “Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿creen ustedes que encontrará fe sobre la tierra?” San Beda nos da una respuesta a eso. Y no es una respuesta que nos gustaría. "Cuando el Creador Todopoderoso aparezca en la forma del Hijo del hombre, tan escaso será el elegido, que no tanto los gritos de los fieles como la apatía de los demás acelerarán la caída del mundo. Nuestro Señor habla entonces como dudoso, no es que él realmente está en duda, pero para reprobarnos…"
    Aplicar:
    ¿Cómo oyes esta advertencia? Aquellos de ustedes que tienen familiares que han considerado apropiados alejarse de la fe probablemente están muy preocupados por lo que están escuchando aquí. ¡Y deberías estarlo! Esta sección del Evangelio de Lucas está justo al comienzo de toda una serie de parábolas que Lucas registra, y luego se mueve a la Pasión de Jesús. Así que esta es una sección que trata sobre el principio del fin. No sólo de la vida terrenal de Jesús, sino del comienzo del fin de la vida terrenal por completo.
    Miramos alrededor de nuestra sociedad hoy en día y hay tanta gente llena de apatía con respecto a tantas cosas diferentes. Creo que esto es lo que está causando tanta lucha en nuestra sociedad hoy en día. Debido a que no estamos hechos para vivir en apatía, sino con propósito, necesitamos encontrar un propósito digno de cómo Dios nos hizo. Obviamente, eso reside en vivir una vida de fe.
    Pero el mundo que nos rodea no quiere oír hablar de eso. Pero el juicio de Dios es, sin embargo, verdadero y exigente. Dios no tolera a los tontos. Dios no tolera ser puesto en segundo lugar. Dios no tolera ser despedido por ninguna razón. El hecho de que a algunas personas les resulte fácil despedir a Dios es una señal de que el momento en que Jesús nos advierte con la pregunta al final del Evangelio está justo delante de nosotros.
    Ahora, no estoy haciendo ninguna predicción sobre el fin del mundo. Hemos visto este tipo de veces a menudo en la historia de la iglesia. Pero deberíamos encontrarnos muy preocupados. Preocupados por aquellos que amamos; preocupados por aquellos que odiamos; preocupados por nosotros mismos.
    Estos son los últimos días. Por cada uno de nosotros. Nos estamos acercando a nuestro último día. No sabemos cuándo estará ese día aquí, o si vendrá para toda la humanidad durante nuestra vida, o sólo para nosotros mismos en la muerte. Pero tenemos que estar listos. Necesitamos ser un pueblo de fe. Y lo que es más importante, necesitamos ser un pueblo de oración.
    Para citar de nuevo a San Agustín: "Para orar, debemos tener fe; y para que nuestra fe no falle, debemos orar". De lo contrario, ¿encontrará el Hijo del Hombre fe en la tierra?
    ruegue/alabanza:
    Señor Jesús, nos has dado el don de la fe y la oración que lo acompaña. Nos ayude como fijamos nuestras mentes y nuestros corazones para que nuestra oración llena de fe, anticipando que va a responder a nuestras oraciones.
    Alinear nuestros pensamientos y nuestras oraciones con tus pensamientos y voluntad. Nos da la fuerza que necesitamos para buscar el derecho oraciones, para pedir las cosas correctas, a orar con fervor, con una esperanza de vida basado en la confianza en su amor.
    Usted quiere que nosotros para pedir grandes cosas. Así que Señor estoy pidiendo que sanar las relaciones de familias que han sido destrozadas por nuestra cultura. Sanar los corazones de aquellos que se alejaron de la iglesia pensando que realmente no tienen lugar aquí. Sanar los corazones que han crecido frío a causa de la apatía. Sanar los corazones que han crecido amargo porque de algún daño que han recibido. Sanar los corazones que largo dedicado a usted. Y hacer que todos los corazones arden con esa devoción. Amén.
  • Pub Date: Oct 13, 2019
  • 10-13-2019 - 28o Domingo en Tiempo Ordinario
  • Listen:
  • Lectura:
    2 Timoteo 2:11-13
    Escribir:
    Es verdad lo que decimos: "Si morimos con él, viviremos con él; si nos mantenemos firmes, reinaremos con él; si lo negamos, él también nos negará; si le somos infieles, él permanece fiel, porque no puede contradecirse a sí mismo".
    Reflexionar:
    ¿Notó qué diferente la última de aquellas líneas es? Los primeros dos son muy positivos. Si morimos con él … Si nos mantenemos firmes … Sin embargo, el tercero se hace muy oscuro. Si lo negamos … Pero en todos los tres de éstos, vemos una respuesta paralela de Jesús.
    Los dos primeros son una respuesta y una promesa de salvación. El tercero tiene una respuesta igualmente oscura a lo que se propone. Si lo negamos, nos negará.
    Así que los tres primeros versos de esta pequeña canción – y probablemente fue una canción en la época de San Pablo – hablan de la salvación y la condenación. Pero el último versículo no sigue ese mismo patrón. Sí, hay un paralelismo en el verso. Infiel contra fiel. O, para revertir eso, un amor eterno contra el amor fallido.
    En pocas palabras, toda la pieza es una canción que alaban la resistencia cristiana basada en la fidelidad del Señor.
    Este es el punto principal de la diferencia. Es, de manera oculta, un comentario sobre las virtudes teológicas de la esperanza y el amor de la fe.
    Aplicar:
    ¡Espere un minuto! ¿Cómo brinqué a las virtudes teológicas?
    La esperanza y la fe llegan a nosotros casi en el mismo instante, aunque creo que la esperanza es lo primero. Esperamos que el mensaje del Evangelio sea verdadero.
    Pero esto es lo que Pablo dijo justo al principio de esta lectura del segundo Timoteo. “Recuerda siempre que Jesucristo, … resucitó de entre los muertos, conforme al Evangelio que yo predico.” o “esto es lo que siempre predico, incluso cuando me pone encadenado.” Pero entonces dice una gran frase que debemos recordar: “a palabra de Dios no está encadenada.”
    Por eso tenemos esperanza. Y la esperanza está íntimamente ligada tanto a la fe como a la confianza en quién es Dios y en lo que prometió. Escuchen la canción de nuevo: “Si morimos con él, viviremos con él; si nos mantenemos firmes, reinaremos con él.”
    Y una vez que esta esperanza se establece en nuestros corazones, lleva a nuestra mente a seguir con fe. Y a medida que estos dos se unen a nuestros corazones y mentes, esperanza y fe, corazones y mentes, nos lleva al amor de Dios. Nos lleva a ser fieles.
    Recuerden: el amor de Dios no puede ser destruido o retenido de nosotros. Por eso Jesús siempre permanecerá fiel. Pero entonces, también está la advertencia: “si lo negamos, él también nos negará.” Así que existe el riesgo de que fracasemos en la búsqueda del cielo. Podemos elegir negarlo. El resultado es que nos negará. Pero su amor por nosotros, su fidelidad, nunca cesa.
    Supongo que esto podría ser un poco difícil de entender en la mente de algunas personas. Y esa es la razón por la que algunas personas quieren pensar que Dios no dejará que nadie permanezca en el infierno por la eternidad. Pero debes entender que es por su amor que permitirá que la gente se vaya al infierno. Ya lo he dicho antes: será más doloroso para aquellas personas que están en el infierno permanecer cerca de Dios y de su amor que será para ellos huir de Dios y vivir en una eternidad lejos de él.
    Por lo tanto… como dice san Pablo presenta esta canción: “Es verdad lo que decimos:” Hemos muerto con Cristo, nos reinarán con Cristo, siempre que no lo niegan, o gire infiel a su amor.
    ruegue/alabanza:
    Señor Jesús, nos dijiste que podemos confiar en la constancia de tu amor, en tu fidelidad. Confiamos en eso en nuestra fragilidad. Conocemos nuestras propias vidas, pero tú nos conoces mejor. Sabemos que tenemos una tendencia a fracasar, a pecado. Pero conoces nuestros corazones y nuestro deseo de quedarte contigo.
    Danos el valor que necesitamos para dar la espalda a la infidelidad, al pecado, a cualquier cosa que nos lleve a negarte. Ayúdanos a vivir en las virtudes que nos has dado. Sólo con vuestra ayuda podremos tener éxito en vivir una vida dedicada a ti, en vivir una vida digna de ser llamado cristiano.
    Sólo por tu ayuda, por tu gracia, podemos tener alguna esperanza de reinar contigo para siempre en el cielo. Que la Reina de la Esperanza nos ayude hasta que lleguemos sanos y salvos a tu reino. Amén.
  • Pub Date: Oct 13, 2019
  • 10-13-2019 - 28th Sunday in Ordinary Time
  • Listen:
  • Reading:
    2 Timothy 2:11-13
    Write:
    This saying is trustworthy: If we have died with him, we shall also live with him; if we persevere, we shall also reign with him. But if we deny him, he will deny us. If we are unfaithful, he remains faithful, for he cannot deny himself.
    Reflect:
    Did you notice how different the last of those lines is? The first two are very positive. If we have died with him… If we persevere… However, the third one turns very dark. If we deny him… But in all three of these, we see a parallel response from Jesus.
    The first two are a response and promise of salvation. The third one has an equally dark response to what is proposed. If we deny him, he will deny us.
    So the first three verses of this little song – and it probably was a song in St. Paul’s time – speak about salvation and damnation. But the last verse does not follow that same pattern. Yes, there is a parallelism in the verse. Unfaithful versus faithful. Or, to reverse that, an eternal love versus failed love.
    More simply put, the whole piece is a song praising Christian endurance based on the Lord’s faithfulness.
    This is the key point of the difference. It is, in a hidden way, a commentary on the theological virtues of faith hope and love.
    Apply:
    Wait a minute! How did I jump to the theological virtues?
    Hope and faith come to us almost at the same instant, though I believe hope comes first. We hope that the message of the gospel is true.
    But this is what Paul said right at the beginning of this reading from second Timothy. “Remember Jesus Christ, raised from the dead,… such is my gospel”, or “this is what I always preach, even when it puts me in chains.” But he then says a great line that we need to remember: “the word of God is not chained.”
    This is why we have hope. And hope is intimately tied to both faith and trust in who God is, and what he promised. Listen to the song again: “If we have died with him we shall also live with him; if we persevere we shall also reign with him.”
    And once this hope is established in our hearts, it leads our minds to follow in faith. And as these two join our hearts and minds, hope and faith, hearts and minds, it leads us to love of God. It leads us to being faithful.
    Remember: the love of God cannot be destroyed or withheld from us. That is why Jesus will always remain faithful. But then, there is also the warning: “if we deny him, he will deny us.” So there is risk that we might fail in pursuing heaven. We can choose to deny him. The result is he will deny us. But his love for us, his faithfulness, never ceases.
    I suppose this might be somewhat hard to understand in some people’s minds. And that’s the reason why some people want to think that God will not let anyone remain in hell for eternity. But you must understand that it is because of his love that he will allow people to go to hell. I have said this before: it will be more painful for those people who are in hell to stay close to God and his love that it will be for them to run from God and live in an eternity away from him.
    So… as St. Paul says introducing this song: “this saying is trustworthy.” We have died with Christ, we will reign with Christ, provided we do not deny him, or turn unfaithful to his love.
    Pray/Praise:
    Lord Jesus, you told us we can trust in the constancy of your love – in your faithfulness. We rely on that in our frailty. We know our own lives, but you know us better. We know we have a tendency to fail, to sin. But you know our hearts and our desire to stay with you.
    Give us the courage we need to turn our backs on unfaithfulness, on sin, on anything that would lead us to deny you. Help us to live in the virtues you have given us. Only by your help can we succeed in living a life dedicated to you, in living a life worthy to be called Christian.
    Only by your help, by your grace, can we have any hope to reign with you forever in heaven. May the Queen of Hope assist us until we arrive safely in your kingdom. Amen.
  • Pub Date: Oct 06, 2019
  • 10-06-2019 - 27th Sunday in Ordinary Time
  • Listen:
  • Reading:
    Habakkuk 2:4
    2 Timothy 1:7
    Luke 17:5 & 6
    Write:
    “See, the rash have no integrity; but the just one who is righteous because of faith shall live.”
    “For God did not give us a spirit of cowardice but rather of power and love and self-control.”
    “Increase our faith.”
    “If you have faith the size of a mustard seed…”
    Reflect:
    There are many definitions of faith that had been given. I see primarily two different types of faith that are being described for us in today’s Scriptures. The first is the faith that leads to salvation. It is the faith that is being described by Habakkuk, and by St. Paul, even though Paul did not use the word faith but described it as the opposite of a spirit of cowardice.
    This faith that leads to salvation is the core gift that God gives to every one of us because of his love, and his desire that we spend eternity with him. This faith leads us to live a life of holiness. This faith is the strength that St. Paul was reminding Timothy of. This faith enables us to stand before the world, and especially before Satan, without cowardice. This faith is the power of the gospel: our love for God and one another, and our own self-control – which means discipline – that is the primary fruit of this faith that leads to salvation.
    Without this gift of faith we cannot hope to do anything that is pleasing to God. Without the gift of salvation that comes from this faith, we cannot live as children of God, part of the royal family, princes and princesses of the Kingdom. But Paul is telling us that the Holy Spirit has been given to us with this gift of faith to give us the power and love and self-control to conquer… EVERYTHING that would keep us from receiving the inheritance that God has planned.
    In reviewing the bulletin for this week, there was a quote in the reflection section that said this: “Many of us compartmentalize our Faith, we bring it out only when we attend Mass or when we attend a parish event. Being a good steward requires discipline and striving to put God first in everything, all the time. The next time you are at a neighborhood party, at work or out shopping, would your actions signal to others that you are a good and faithful servant of our Lord?”
    I heard this challenge put in a much shorter way: if you were to be arrested tomorrow for being a Christian, would there be enough evidence to convict you? Would there be? Maybe this leads you to make the plea the apostles did: “increase our faith.” Maybe part of you is waiting for some event that can give you some assurances that all of this is real. Maybe you feel you need a miracle.
    But that is not what this kind of faith is about. This gift of faith for salvation is a pure gift from God and cannot be shored up by miracles. Yet, Jesus says that if the apostles had faith the size of a mustard seed they would see miracles happen. So this reveals this second kind of faith. It is really a form of confident knowledge that something is going to happen, and happen by the hand of God. It is knowledge of a miracle. And sometimes the Lord lets us know that these kinds of things are about to happen. I have witnessed a number of them in my lifetime.
    These events, these miracles, did not change the sense of this gift of faith for salvation that I know inside myself is true. While the gift of faith that leads to miracles can be an exciting gift, it has little to nothing to do with salvation. The little that it has to do with salvation is only in the sense that it happens because we are already moving with this gift of faith for salvation.
    Apply:
    The gift of faith that leads to salvation was given to us when we were adopted by God through Baptism. I didn’t understand that as I was growing up. Not because my parents didn’t teach it, but because I did not understand. When I did come to understand salvation through Christ, and I came back and told my parents what I had “discovered”, they looked at each other, then looked at me and asked: “you mean you spent eighteen years of your life in this house and did not learn that?” I felt like crawling through the cracks of the floor.
    Parents, let this be a lesson to you. You may be teaching your children correctly, and they still may not be responding to the faith as you would have them do. It may not be your fault.
    It was not my parents fault that I did not see this gift of faith. They did everything they could to show that to me. It was the culture around me that kept me from understanding. Our society today is even worse. It is hard for people to receive this gift of faith that leads to salvation. And I think one of the reasons why is because there has been this huge confusion over the two types of faith.
    Should we be looking for the faith that leads to miracles? Should we be asking God to show us, in advance, some evidence of what he is about to do? I believe we should. Not because he has to prove himself, either to us or to the world around us. But because there is such a lack of understanding of faith… ANY faith, that I am sorry to say we need to begin with this secondary gift of faith which is for miracles.
    Now, you should be asking a very simple and important question: “how can I know God is speaking to me about an impending miracle?” Every one of us can learn the voice of God. In fact, I am sure everyone of you has heard the voice of God, even though you may not have recognized it.
    While I do not have time to go into that fully now, let me describe it very simply. The voice of God comes with a peace inside of our hearts. A sense that the decisions we are about to make, in any given situation, are the best ones we can make, even if part of us does not want to make that kind of decision. This is the voice of the Holy Spirit speaking within our hearts. This is the same voice of the Holy Spirit that will give us the knowledge to act in the faith of miracles.
    In reality, I could teach a whole course on trying to understand this voice of God for each one of us. It is at the same time both unique to each one of us and very much the same for each one of us.
    So, each of us has been given the gift of faith for salvation. It was placed in us by the power of God when we were baptized. This opens us to the gift of the Holy Spirit, who in turn speaks to us in a way that we can understand. Learning to understand that voice enables us to have the gift of faith for miracles. This is the plea of the apostles: “increase our faith.”
    Pray/Praise:
    Jesus, you told us we only need a small amount of this kind of faith for miracles in order to do great things for the sake of your kingdom. Our world today desperately needs your people to have this gift of faith that leads to miracles. It may be one of the only ways that we have to make active in the world the gift of faith that leads to salvation.
    Teach us, Lord, as you talk your apostles. Help us to be people of faith. Help us to be people who live our baptisms with the faith that leads to salvation. Help us to be people who know your voice and can speak with the faith that leads to miracles, so that we can bring others to faith that leads to their salvation. And always keep us faithful to your call to holiness. Amen.
  • Pub Date: Oct 06, 2019
  • 10-06-2019 - 27o Domingo del Tiempo Ordinario
  • Listen:
  • Lectura:
    Habacuc 2:4
    2 Timoteo 1:7
    Lucas 17:5 & 6
    Escribir:
    “El malvado sucumbirá sin remedio; el justo, en cambio, vivirá por su fe".
    “Porque el Señor no nos ha dado un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de moderación.”
    “Auméntanos la fe.”
    “Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza…”
    Reflexionar:
    Hay muchas definiciones de fe que se habían dado. Veo principalmente dos tipos diferentes de fe que se describen para nosotros en las Escrituras de hoy. La primera es la fe que conduce a la salvación. Es la fe que está siendo descrita por Habacuc, y por San Pablo, a pesar de que Pablo no usó la palabra fe, sino que la describió como lo opuesto a un espíritu de cobardía.
    Esta fe que conduce a la salvación es el don central que Dios nos da a cada uno de nosotros a causa de su amor, y su deseo de que pasemos la eternidad con él. Esta fe nos lleva a vivir una vida de santidad. Esta fe es la fuerza que San Pablo le estaba recordando a Timoteo. Esta fe nos permite estar ante el mundo, y especialmente ante Satanás, sin cobardía. Esta fe es el poder del Evangelio: nuestro amor por Dios y los unos a los otros, y nuestro propio autocontrol – que significa disciplina – ese es el fruto principal de esta fe que conduce a la salvación.
    Sin este don de fe no podemos esperar hacer nada que sea agradable a Dios. Sin el don de la salvación que proviene de esta fe, no podemos vivir como hijos de Dios, parte de la familia real, príncipes y princesas del Reino. Pero Pablo nos está diciendo que el Espíritu Santo nos ha sido dado con este don de fe para darnos el poder, el amor y el autocontrol para conquistar... TODO lo que nos impediría recibir la herencia que Dios ha planeado.
    Al repasar el boletín de esta semana, hubo una cita en la sección de reflexión que decía lo siguiente: "Muchos de nosotros compartimentamos nuestra fe, la sacamos sólo cuando asistimos a la misa o cuando asistimos a un evento parroquial. Ser un buen mayordomo requiere disciplina y esforzarse por poner a Dios en primer lugar en todo, todo el tiempo. La próxima vez que estén en una fiesta de barrio, en el trabajo o de compras, ¿sus acciones señalarían a los demás que son un buen y fiel siervo de nuestro Señor?"
    Escuché este desafío de una manera mucho más corta: si fueras arrestado mañana por ser cristiano, ¿habría suficientes pruebas para condenarte? ¿Lo habría? Tal vez esto os lleve a hacer la súplica que hicieron los apóstoles: " Auméntanos la fe ". Tal vez parte de ti está esperando algún evento que pueda darte algunas garantías de que todo esto es real. Tal vez sientas que necesitas un milagro.
    Pero de eso no se trata este tipo de fe. Este don de fe para la salvación es un don puro de Dios y no puede ser apuntalado por milagros. Sin embargo, Jesús dice que si los apóstoles tuvieran fe del tamaño de una semilla de mostaza verían que suceden milagros. Así que esto revela este segundo tipo de fe. Es realmente una forma de conocimiento seguro de que algo va a suceder, y sucederá de la mano de Dios. Es el conocimiento de un milagro. Y a veces el Señor nos hace saber que este tipo de cosas están a punto de suceder. He sido testigo de varios de ellos en mi vida.
    Estos eventos, estos milagros, no cambie el sentido de este don de la fe para salvación que sé que dentro de mí es verdadero. Mientras que el don de la fe, que lleva a los milagros pueden ser un gran regalo, tiene poco o nada que ver con la salvación. Lo poco que tiene que ver con la salvación está sólo en el sentido de que sucede porque ya estamos avanzando con este don de la fe para salvación.
    Aplicar:
    El don de la fe que conduce a la salvación nos fue dado cuando fuimos adoptados por Dios a través del Bautismo. No lo entendí mientras crecía. No porque mis padres no lo enseñaran, sino porque yo no entendía. Cuando llegué a comprender la salvación por medio de Cristo, y volví y les dije a mis padres lo que había "descubierto", se miraron el uno al otro, luego se miraron y me preguntaron: "¿Quieres decir que pasaste dieciocho años de tu vida en esta casa y no aprendiste eso?" Me sentí como arrastrándose a través de las grietas del suelo.
    Padres, que esto sea una lección para ustedes. Se le puede enseñar a sus hijos correctamente, y aún no pueden responder a la fe lo que no quieres que te hagan. Puede que no sea su culpa.
    No fue culpa de mis padres que no vi este don de fe. Hicieron todo lo que pudieron para mostrarme eso. Fue la cultura que me rodeaba lo que me impidió entender. Nuestra sociedad de hoy es aún peor. Es difícil para las personas recibir este don de fe que conduce a la salvación. Y creo que una de las razones por las que es porque ha habido esta enorme confusión sobre los dos tipos de fe.
    ¿Debemos estar buscando la fe que conduce a milagros? ¿Deberíamos pedirle a Dios que nos muestre, de antemano, alguna evidencia de lo que está a punto de hacer? Creo que deberíamos. No porque tenga que probarse a sí mismo, ni a nosotros ni al mundo que nos rodea. Pero porque hay tal falta de comprensión de la fe... CUALQUIER fe, que lamento decir que tenemos que comenzar con este don secundario de fe que es para milagros.
    Ahora, deberías estar haciendo una pregunta muy simple e importante: "¿Cómo puedo saber que Dios me está hablando de un milagro inminente?" Cada uno de nosotros puede aprender la voz de Dios. De hecho, estoy seguro de que todos ustedes han escuchado la voz de Dios, aunque tal vez no la hayan reconocido.
    Aunque no tengo tiempo para entrar en eso completamente ahora, permítanme describirlo de manera muy sencilla. La voz de Dios viene con una paz dentro de nuestros corazones. La sensación de que las decisiones que estamos a punto de tomar, en cualquier situación dada, son las mejores que podemos tomar, incluso si una parte de nosotros no quiere tomar ese tipo de decisión. Esta es la voz del Espíritu Santo hablando en nuestros corazones. Esta es la misma voz del Espíritu Santo que nos dará el conocimiento para actuar en la fe de los milagros.
    En realidad, podría enseñar un curso completo sobre cómo tratar de entender esta voz de Dios para cada uno de nosotros. Al mismo tiempo, es única para cada uno de nosotros y en gran medida la misma para cada uno de nosotros.
    Por lo tanto, a cada uno de nosotros se nos ha dado el don de la fe para la salvación. Fue colocado en nosotros por el poder de Dios cuando fuimos bautizados. [Esto es lo que Emanuel recibirá después de la Misa.] Esto nos abre al don del Espíritu Santo, que a su vez nos habla de una manera que podemos entender. Aprender a entender que la voz nos permite tener el don de la fe para los milagros. Esta es la súplica de los apóstoles: " Auméntanos la fe."
    ruegue/alabanza:
    Jesús, nos dijiste que sólo necesitamos una pequeña cantidad de este tipo de fe para milagros para hacer grandes cosas por el bien de tu reino. Nuestro mundo hoy necesita desesperadamente que su pueblo tenga este don de fe que conduce a milagros. Puede ser una de las únicas maneras en que tenemos que activar en el mundo el don de la fe que conduce a la salvación.
    Enséñanos, Señor, mientras hablas con tus apóstoles. Ayúdanos a ser personas de fe. Ayúdanos a ser personas que vivan nuestros bautismos con la fe que conduce a la salvación. Ayúdanos a ser personas que conozcan tu voz y puedan hablar con la fe que conduce a milagros, para que podamos llevar a otras personas a la fe que conduce a su salvación. Y mantennos siempre fieles a tu llamada a la santidad. Amén.
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