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Weekend Homilies
A listing of recent homilies delivered at my parish.
Una lista de homilías recientes entregadas en mi parroquia.
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Current Episodes:
  • Pub Date: Mar 28, 2020
  • 03-29-2020 - 50 Domingo de Cuaresma
  • Listen:
  • Lectura:
    Juan 11:25-26
    Escribir:
    “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?”
    Reflexionar:
    Hemos escuchado muchas veces la historia de Lázaro, y sus hermanas Marta y María. Conocemos las cosas que se dijeron, por ejemplo, ambas hermanas dijeron: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano.”
    Y, las palabras que Jesús habla han resonado en el corazón de los cristianos a lo largo de los siglos: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo aquel que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?” Y las poderosas palabras en el clímax de la historia: “¡Lázaro, sal de allí!”
    Pero quiero que pensemos este fin de semana sobre algo más en esta maravillosa historia. Jesús sabía lo que estaba a punto de suceder. La tragedia de la muerte no iba a tener éxito en desgarrar los corazones de aquellos que lo amaban y a quienes amaba.
    Piensen en esto a la luz de lo que estamos experimentando ahora. Hay tanta confusión, y miedo con respecto a este coronavirus. Ahora, necesitamos precaución, pero no necesitamos miedo. Dios no ha abandonado a la humanidad. Como dije el fin de semana pasado, puede ser que se haya quitado la mano protectora. Pero eso no es lo mismo que Él nos abandona.
    Sin duda, podemos confiar en la ciencia médica en que se le dará una solución a esta pandemia. Lo que me preocupa es que algunas personas verán el éxito final que tenemos en la lucha contra esto como una prueba más de que ya no necesitamos a Dios.
    Me he estado preguntando qué pasará cuando todo esto se haga. ¿Veremos un mayor retorno a la fe, o veremos menos? ¿El hábito de venir a la iglesia, después de haber sido roto por un corto tiempo, alejará a la gente? ¿El temor de que algo más suceda hará que la gente vuelva a la fe? O, mejor, ¿encenderá en los corazones de las personas el amor por un Dios que nos ve a través de estas cosas?
    Note la reacción de la gente en el evangelio. Marta y María todavía no perdieron la esperanza. Ellos no ven una salida, pero no perdieron la esperanza en Jesús. Pero, ¿qué pasa con aquellos que vinieron a ver a las hermanas? Ellos comentaron sobre el milagro que obraba Jesús. Pero no entendían lo que estaba a punto de hacer. O lo que era capaz de hacer.
    Nadie, ni siquiera las hermanas, esperaba que Jesús levantara a Lázaro. Pero eso es lo que tenía en mente todo el tiempo. ¿por qué crees que no había ningún comentario sobre el hedor del que Martha estaba preocupada? ¡Jesús ya lo había establecido! Sabía exactamente lo que había sucedido y lo que iba a hacer al respecto. Jesús estaba completamente en control, aunque la muerte y la tumba parecían tener éxito.
    Aplicar:
    Aquí es donde nuestra fe tiene que entrar. En nuestros días, con nuestra crisis, ¿confiamos en que Jesús tiene el control? Sí, hay muertes. Incluso oí hablar de un sacerdote en Italia que renunció a su respirador por otra persona, y luego murió. ¿Lo llamamos mártir? Tenemos que dejar eso a la iglesia.
    Pero es necesario que haya una acción heroica de parte de los cristianos. Hay un grupo de personas aquí en nuestras parroquias que están tomando esto en serio. Están listos para ser voluntarios para ayudar a aquellos que no pueden salir por cosas tan sencillas como comestibles. Esto es vivir para Cristo.
    El desafío que Jesús hace a Marta debería resonar en cada uno de nuestros corazones: "¿Crees esto?" ¿confía usted en este tiempo de agitación que las promesas de Jesús, y lo que es más importante sus afirmaciones son la verdad? Jesús hace algunas declaraciones serias sobre sí mismo aquí y a Santo Tomás en otra ocasión. Aquí dice “Yo soy la resurrección y la vida” y a Santo Tomás dice “Yo soy el camino, la verdad y la vida”.
    ¿Qué oyes cuando escuchas estas palabras de Jesús? ¿le llenan de esperanza? ¿agitan su imaginación, y su anhelo? ¿fomentan su confianza? ¿Te llevan a responder como Marta que dijo “Sí, Señor. Creo firmemente que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.”
    ruegue/alabanza:
    Señor, usted nos ha dicho que no tengamos miedo. Pero es demasiado fácil ir por ese camino. Danos hoy la confianza que necesitamos para ser como Marta. Ayúdanos a no dudar como Tomás. Pero ayúdanos a escuchar tu voz, como Lázaro, llamándonos de muerte a vida – no sólo al final de nuestras vidas, sino ahora mismo.
    No cedamos a las tentaciones del miedo. Pero ayúdanos a mantenernos firmes en el poder de tu Espíritu, para que podamos atraer a otros hacia ti porque ven nuestra esperanza en tiempos que fácilmente podrían llenarse de desesperación. Tú eres el camino, la verdad, y la vida. Eres nuestra resurrección y esperanza. Ayúdanos a escuchar tu voz fuerte llamando a cada uno de nosotros por tu nombre. Amén.
  • Pub Date: Mar 28, 2020
  • 03-29-2020 - 5th Sunday of Lent
  • Listen:
  • Reading:
    John 11:25-26
    Write:
    “I am the resurrection and the life; whoever believes in me, even if he dies, will live, and everyone who lives and believes in me will never die. Do you believe this?”
    Reflect:
    We have heard many times the story of Lazarus, and his sisters Martha and Mary. We know the things that were said, for instance, both of the sisters said: “Lord, if you had been here, my brother would not have died.”
    And, the words that Jesus speaks have echoed in the hearts of Christians throughout the ages: “I am the resurrection and the life; whoever believes in me, even if he dies, will live, and everyone who lives and believes in me will never die. Do you believe this?” And the powerful words at the climax of the story: “Lazarus, come out!”
    But I want us to think this weekend about something else in this marvelous story. Jesus knew what was about to happen. The tragedy of death was not going to succeed in tearing apart the hearts of those who loved Him and whom he loved.
    Think about this in light of what we are experiencing now. There is so much confusion, and fear regarding this coronavirus. Now, we need caution, but we do not need fear. God has not abandoned humanity. As I said last weekend, it may be that he has removed his protective hand. But that is not the same thing as Him abandoning us.
    Without a doubt, we can place some confidence in medical science that it will come up with a solution to this pandemic. What I am concerned about is that some people will see the ultimate success that we have in fighting this as some other proof that we no longer need God.
    I have been asking myself what will happen when all of this is done. Will we see a greater return to the faith, or will we see less? Will the habit of coming to church, having been broken for even a short time, lead people away? Will the fear that something more will happen draw people back to the faith? Or, better, will it kindle in people’s hearts love for a God who sees us through these things?
    Notice the people’s reaction in the gospel. Martha and Mary still did not lose hope. They did not see a way out, but they did not lose hope in Jesus. But, what about those who came to see the sisters? They commented on the miracle working Jesus. But they did not understand what he was about to do. Or what he was capable of doing.
    No one, not even the sisters, expected Jesus to raise Lazarus. But that is what he had in mind all along. Why do you think there was no comment about the stench that Martha was worried about? Jesus had already set it up! He knew exactly what had happened, and what he was going to do about it. Jesus was fully in control, even though death and the grave seemed to succeed.
    Apply:
    This is where our faith needs to come in. In our day, with our crisis, do we trust – really trust – that Jesus is in control? Yes there are deaths. I even heard of a priest in Italy who gave up his ventilator for someone else, and then died. Shall we call him a martyr? We have to leave that to the church.
    But there needs to be heroic action on the part of Christians. There is a group of people here in our parishes who are taking this seriously. They are ready to volunteer to help those who cannot get out for such simple things as groceries. This is living for Christ.
    The challenge that Jesus makes to Martha should resonate in every one of our hearts: “Do you believe this?” Do you trust in this time of upheaval that Jesus’ promises, and more importantly his claims are truth? Jesus makes some serious declarations about himself here and to Saint Thomas on another occasion. Here, he says “I am the resurrection and the life” and to Saint Thomas he says “I am the way, the truth, and the life.”
    What do you hear when you hear these words from Jesus? Do they fill you with hope? Do they stir your imagination, and your longing? Do they encourage your trust? Do they lead you to respond like Martha who said “Yes, Lord. I have come to believe that you are the Christ, the Son of God, the one who is coming into the world.”
    Pray/Praise:
    Lord, you have told us not to be afraid. But it is far too easy to go down that road. Give us today the trust we need to be like Martha. Help us not to doubt like Thomas. But help us to hear your voice, just as Lazarus did, calling us from death to life – not just at the end of our lives, but right now.
    Do not let us give in to the temptations of fear. But help us to stand strong in the power of your Spirit, that we may draw others to you because they see our hope in times that could easily be filled with despair. You are the way the truth and the life. You are our resurrection and hope. Help us to listen to your strong voice calling each of us by name. Amen.
  • Pub Date: Mar 26, 2020
  • 03-25-2020 - Solemnity of the Annunciation
  • Listen:
  • Maybe you have heard me say this before on the feast of the Annunciation. THERE ARE ONLY NINE MONTHS OF SHOPPING LEFT UNTIL CHRISTMAS! Yes, I know that sounds silly. But do we date the Annunciation from Christmas, or do we date Christmas from the Annunciation?
    I may surprise you with this, but I believe it is the latter. We date Christmas because of the Annunciation. Here is the mystery. We are in the season of the year where we could have already celebrated Easter. It can be this early in March! Now, some people suggest, and it makes a great deal of sense, that in the year that Jesus was born, the feast of Passover happened in what would have been late March.
    This could even have been March 25. Which is why we celebrate Christmas on December 25, nine months from this date. Why would that be important?
    The Passover was when the firstborns of the Egyptians were slaughtered by the angel of death, in order to set the Israelites free. Their freedom did not gain them freedom to eternity in heaven, but only to the promised land. The firstborn son in Israel from that time on had to be especially redeemed, in commemoration of what God had done in Egypt.
    But let’s take just a little bit deeper look. Pharaoh went after all of the sons of Israel. The result was that the firstborn of the Egyptians was killed. Now we fast-forward hundreds of years to the time of Jesus, and Herod is going about killing all the infant boys in and around Bethlehem. I do not count these things as coincidences. The devil was trying to fight against God in any way he could.
    But as we know, he failed, and failed fantastically! He tried to use death to destroy the son of God. Instead death itself was destroyed 33 years after the attempt to destroy Jesus by Herod.
    All of the stories, from the Annunciation, backward to the Exodus and forward to the Resurrection, tell us the story of redemption that God had planned.
    Here on this Solemnity of the Annunciation, in this particular year, we are facing it in isolation. Death seems to be standing at the door of our entire society. But the triumph of God is great. We trust in his merciful love. And if there are some who do face physical death because of this disease, we know and trust in this merciful God that he will draw our brothers and sisters from the darkness of death into the wonderful light of the resurrection that he so beautifully and perfectly laid out for us.
    Now is the time for caution, but not fear. Now is the time to be aware of the needs of others, but not fear. Now is the time to declare our faith before the world, and not fear. Pope Saint John Paul, as one of his first and most consistent refrains, reminded us of Christ’s call.
    He said: “Brothers and sisters, do not be afraid to welcome Christ and accept his power.… Be not afraid. Open wide the doors for Christ.… Be not afraid. Christ knows ‘what is in man.’ He alone knows it.… We ask you therefore, we beg you with humility and trust, let Christ speak to man. He alone has words of life, yes, of eternal life.”
    But whatever thinks it can do its worst, try. Because of Mary’s “yes” to the angel, God’s redemption of his people has been assured. Today, even though some people are living in a fear almost of their own shadow, we can walk with clarity, caution, but… no… fear. God is in heaven. Christ is the victorious king. And his mother reigns as Queen. Be not afraid. Amen.
    Now, pray with me the prayer for a Spiritual Communion.

    My Jesus, I believe that You are present in the Most Holy Sacrament.
    I love You above all things, and I desire to receive You into my soul.
    Since I cannot at this moment receive You sacramentally, come at least spiritually into my heart. I embrace You as if You were already there and unite myself wholly to You. Never permit me to be separated from You. Amen.
  • Pub Date: Mar 26, 2020
  • 03-25-2020 - Solemnidad de la Anunciación
  • Listen:
  • Tal vez me hayan oído decir esto antes en la fiesta de la Anunciación. SÓLO QUEDAN NUEVE MESES DE COMPRAS HASTA NAVIDAD. Sí, sé que suena tonto. Pero, ¿fechamos la Anunciación de Navidad, o la Navidad de la Anunciación?
    Puedo sorprenderles con esto, pero creo que es el último. Fechamos la Navidad debido a la Anunciación. Aquí está el misterio. Estamos en la época del año en la que ya podríamos haber celebrado la Pascua. ¡puede ser esto a principios de marzo! Ahora, algunas personas sugieren, y tiene mucho sentido, que en el año en que Jesús nació, la fiesta de Pascua sucedió en lo que habría sido finales de marzo.
    Esto podría haber sido incluso marzo de 25. Por eso celebramos la Navidad el 25 de diciembre, nueve meses después de esta fecha. ¿por qué sería importante?
    La Pascua fue cuando el primogénitos de los egipcios fueron sacrificado por el ángel de la muerte, para liberar a los israelitas. Su libertad no les dio libertad a la eternidad en el cielo, sino sólo a la tierra prometida. El hijo primogénito en Israel a partir de ese momento tuvo que ser especialmente redimido, en conmemoración de lo que Dios había hecho en Egipto.
    Pero echemos un vistazo un poco más profundo. Faraón fue después de todos los hijos de Israel. El resultado fue que el primogénito de los egipcios fue asesinado. Ahora avanzamos cientos de años hasta el tiempo de Jesús, y Herodes está matando a todos los niños en y alrededor de Belén. No cuento estas cosas como coincidencias. El diablo estaba tratando de luchar contra Dios de cualquier manera que pudiera.
    ¡Pero como sabemos, fracasó y fracasó fantásticamente! Trató de usar la muerte para destruir al hijo de Dios. En cambio, la muerte misma fue destruida 33 años después del intento de destruir a Jesús por Herodes.
    Todas las historias, desde la Anunciación, hasta el Éxodo y la Resurrección, nos cuentan la historia de la redención que Dios había planeado.
    Aquí, en esta solemnidad de la Anunciación, en este año en particular, la enfrentamos aisladamente. La muerte parece estar a la puerta de toda nuestra sociedad. Pero el triunfo de Dios es grande. Confiamos en su amor misericordioso. Y si hay algunos que se enfrentan a la muerte física a causa de esta enfermedad, sabemos y confiamos en este Dios misericordioso que sacará a nuestros hermanos y hermanas de la oscuridad de la muerte a la maravillosa luz de la resurrección que él tan bella y perfectamente expuso para nosotros.
    Ahora es el momento de la prudencia, pero no del miedo. Ahora es el momento de ser conscientes de las necesidades de los demás, pero no del miedo. Ahora es el momento de declarar nuestra fe ante el mundo, y no de temer. El Papa San Juan Pablo, como uno de sus primeros y más consistentes estribillos, nos recordó la llamada de Cristo.
    Dijo: “Hermanos y hermanas, no tengáis miedo de acoger a Cristo y aceptar su poder… No tenga miedo. Abra las puertas de Cristo.… No tenga miedo. Cristo sabe «lo que hay en el hombre» Sólo él lo sabe.… Por lo tanto, les pedimos, les pedimos con humildad y confianza, que Cristo hable al hombre. Sólo él tiene palabras de vida, sí, de vida eterna”.
    Pero lo que sea que piense que puede hacer lo peor, intenta. Debido al "sí" de María al ángel, se ha asegurado la redención de Dios de su pueblo. Hoy en día, a pesar de que algunas personas viven en un miedo casi de su propia sombra, podemos caminar con claridad, precaución, pero... No... Miedo. Dios está en el cielo. Cristo es el rey victorioso. Y su madre reina como Reina. No tengas miedo. Amén.

    Ahora, reza conmigo la oración por una Comunión Espiritual.

    Jesús mío, creo que estás presente en el Santísimo Sacramento.
    Te amo por encima de todas las cosas, y deseo recibirte en mi alma.
    Puesto que en este momento no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Te abrazo como si ya estuvieras allí y me unieras totalmente a Ti. Nunca me permitas separarme de Ti. Amén.
  • Pub Date: Mar 22, 2020 - 8:00 am
  • 4o Domingo de Cuaresma (en aislamiento)
  • Listen:
  • Lectura:
    Nuestra lectura del Nuevo Testamento este domingo es de la carta de Pablo a los Efesios 5:8-14
    Escribir:
    En otro tiempo ustedes fueron tinieblas, pero ahora, unidos al Señor, son luz. Vivan, por lo tanto, como hijos de la luz. Los frutos de la luz son la bondad, la santidad y la verdad. Busquen lo que es agradable al Señor y no tomen parte en las obras estériles de los que son tinieblas.
    Al contrario, repruébenlas abiertamente; porque, si bien las cosas que ellos hacen en secreto da vergüenza aun mencionarlas, al ser reprobadas abiertamente, todo queda en claro, porque todo lo que es iluminado por la luz se convierte en luz. Por eso se dice:
    “Despierta, tú que duermes;
    levántate de entre los muertos
    y Cristo será tu luz.”
    Reflexionar:
    En estos tiempos terribles, tenemos razones para preguntar: ¿Dónde está la luz de Cristo, dónde está toda clase de bondad, santidad y verdad? ¿por qué hay personas, presumiblemente buenas, que se enfrentan a esta terrible enfermedad, así como personas que son presumiblemente malas. Uno de los salmista dice que la lluvia del Señor cae sobre lo bueno y lo malo.
    Mientras estoy trabajando en esto, se ha producido un informe de once sacerdotes en Italia que han muerto a causa del coronavirus. Supongo que estos eran buenos hombres. ¿Cuántos otros han optado por sacrificarse, o al menos arriesgarse, por el bien de los demás? Mire a todas las personas que están en la atención médica.
    Pero hay una cuestión aún más problemática que creo que hay que plantear. La forma en que lo enmarcaría es como una pregunta. ¿podemos atribuir una razón para todo esto? A riesgo de ser presuntuoso, voy a sugerir una razón para que la enfermedad haya corrido por todo el mundo.
    No, no creo que sea un signo de la ira de Dios, ni de su retribución. Lo que yo creo es que es evidencia que Dios ha quitado sus manos protectoras de la humanidad. Por favor, permítanme hacer una copia de seguridad y explicar.
    En el año 2002, cuando los escándalos de los sacerdotes fallidos hicieron el escenario de nuestras noticias, tuvimos una reunión de los sacerdotes de la arquidiócesis. Lo que más me impresionó de todo esto fue recordar lo que le sucedió a Israel cuando no lograron seguir la santidad de Dios.
    El resultado fue que fueron llevados en cautiverio, y el templo en Jerusalén fue destruido. Los profetas les habían advertido sobre el riesgo de no seguir a Dios, pero no parecían prestar atención. Persiguieron lo que querían, y casi los destruyó.
    Pero Dios restauró la nación después de que la gente se arrepintiera de los pecados que habían cometido. Y entonces, Dios dio vuelta a las naciones que él había usado para corregir a su pueblo Israel. Esas naciones, identificadas como Asiria y Babilonia, fueron destruidas. SU poder estaba roto. Y perdieron su lugar como potencias mundiales en sus días.
    Les dije a mis hermanos sacerdotes en esa reunión que necesitábamos empezar a orar por nuestro país, especialmente por los medios de comunicación, porque estaban teniendo tanta alegría al ver fracasar a la iglesia, en su estimación. En realidad, Dios estaba corrigiendo a su pueblo y preparando a la iglesia para que fuera lo suficientemente fuerte como para enfrentar lo que iba a venir. Creo que con este coronavirus estamos viendo el principio, sólo el principio, de la corrección de Dios con el mundo.
    Ahora bien, dicho esto, recuerde que dije que no pensaba que fuera una señal de su ira o retribución, sino simplemente una cuestión de su retiro de sus manos protectoras. Era como si Dios estuviera diciendo “si usted elige vivir de esa manera, usted está por su cuenta”.
    No creo que sea un error ver dónde comenzó este virus. ¡Miren la manera en que la China comunista ha sido tan enemiga de la vida con su único hijo por política familiar que causó 336 millones de abortos en los últimos 40 años! Y, en contraste con los 61 millones en los Estados Unidos desde que fue nombrado legal aquí. Y, se estima que 1.5 mil millones en todo el mundo.
    El hecho de que esta enfermedad se haya propagado por todo el mundo no me sorprende. Pero, permítanme enfatizar de nuevo, como dijo el salmista: La lluvia cae sobre lo bueno y lo malo. Hay personas que han vivido una vida Santa que están sufriendo de esta enfermedad. Permítanme repetir, en mi estimación, que esto es un signo de la elección de Dios para quitar sus manos protectoras. En efecto, Dios le está diciendo a la humanidad “si escoges vivir de esa manera, contra mi llamado a la santidad, tendrás que pagar las consecuencias”.
    Esas consecuencias toman la forma de egoísmo, avaricia, falta de amor – amor genuino, orgullo, arrogancia… La lista podría continuar. Pero las consecuencias más serias no son una enfermedad aquí y ahora, o un fracaso de las virtudes y estándares morales, sino una condenación eterna. Permítanme subrayar de nuevo: Sólo porque alguien contrae el coronavirus no significa que estén condenados al infierno. Lo más que podemos decir de cualquiera es que son víctimas aquí. Bueno y malo, justo e injusto, son todos víctimas de esta enfermedad mortal.
    Entonces, ¿qué estamos llamados a hacer? Al igual que los profetas del Antiguo Testamento, que fueron terriblemente perseguidos por hablar la verdad, creo que es hora de que la iglesia despierte y se convierta en los evangelizadores que Dios siempre nos ha propuesto ser. No es políticamente correcto en nuestros días hablar de las cosas que ya he dicho. Eso no los hace falsas. Si esto llamada de despertar a la iglesia no es escuchado por nosotros – y entonces por el mundo – me temo que veremos mucho peor.
    No sé qué, o cuándo. Pero Dios no es nada si no es consistente. Si no nos despertamos y llamamos a la gente a la santidad, me temo que este es sólo el comienzo de la destrucción de nuestras sociedades.
    Dios no abandonará su iglesia. Pero en tiempos de agitación, a menudo son los miembros de la iglesia quienes primero sienten la peor parte de este tipo de guerra social. Por favor, no se deje engañar por la complacencia. Hay una guerra social en curso. No sé si lo notaron, pero cuando el Senador Schumer estaba acosando a los jueces frente a la Corte Suprema, había una señal detrás de él (y no creo que fuera un accidente que se vio) que decía “proteger el acceso al aborto es un valor católico”.
    Ese tipo de mentira audaz y flagrante es evidencia de la guerra en la que estamos. Por favor, no se equivoquen: Dios no tolerará esto para siempre. Hay una santidad que Dios espera de su pueblo. Repito que la parte final de la lectura de Pablo de la carta a los Efesios, dice: “despierta, duerme, y levántate de los muertos, y Cristo te dará luz”.
    Aquí, durante este tiempo grandemente penitencial de Cuaresmas, cuando nos cortamos unos de otros y de los Sacramentos, es hora de que reconsideremos dónde nos encontramos en esta guerra por la santidad y por el alma de nuestra nación y del mundo. San José, patrono de la iglesia universal, ruega por nosotros. Santa Corona, y sí hay una Santa Corona, ruega por nosotros. Amén.
  • Pub Date: Mar 22, 2020 - 8:00 am
  • 03-22-2020 - 4th Sunday of Lent (in isolation)
  • Listen:
  • Reading:
    Our New Testament reading this Sunday is from Paul’s letter to the Ephesians 5:8-14
    Write:
    You were once darkness, but now you are light in the Lord. Live as children of light, for light produces every kind of goodness and righteousness and truth. Try to learn what is pleasing to the Lord. Take no part in the fruitless works of darkness; rather expose them, for it is shameful even to mention the things done by them in secret; but everything exposed by the light becomes visible, for everything that becomes visible is light. Therefore, it says:
    “Awake, O sleeper,
    and arise from the dead,
    and Christ will give you light.”
    Reflect:
    In these terrible times, we have reason to ask: where is the light of Christ, where is every kind of goodness and righteousness and truth? Why is it there are people, presumably good, who are facing this terrible disease as well as people who are presumably bad. One of the psalmist says that the rain from the Lord falls on the good and the bad.
    As I am working on this, there has been a report of eleven priests in Italy who have died from the coronavirus. I presume these were good men. How many others have chosen to sacrifice, or at least risk, themselves for the sake of others? Look at all of the people who are in healthcare.
    But there is an even more problematic issue that I think needs to be raised. The way I would frame it is as a question. Can we ascribe a reason for all of this? At the risk of being presumptuous, I’m going to suggest a reason for the disease having run around the world.
    No, I do not believe it is a sign of God’s wrath, or his retribution. What I believe is that it is evidence that God has removed his protective hands from humanity. Please allow me to back up and explain.
    Back in the year 2002 when the scandals of failed priests made the scene of our news broadcasts, we had a meeting of the priests of the archdiocese. The thing that struck me strongest out of all of this was recalling what happened to Israel when they failed to follow the holiness of God.
    The result was that they were taken into captivity, and the temple in Jerusalem was destroyed. The prophets had warned them about the risk of failing to follow God, but they did not seem to pay attention. They pursued what they wanted, and it almost destroyed them.
    But God restored the nation after the people repented of the sins that they had committed. And then, God turned on the nations that he had used to correct his people Israel. Those nations, identified as Assyria and Babylon, were destroyed. THEIR power was broken. And they lost their place as world powers in their day.
    I said to my brother priests at that meeting that we needed to begin praying for our country, especially the media, because they were taking such joy at seeing the church, in their estimation, fail. In reality, God was correcting his people and readying the church to be strong enough to face what was going to be coming. I think with this coronavirus we are seeing the beginning, just the beginning, of God’s correction with the world.
    Now, that being said, remember I said I did not think it was a sign of his wrath or retribution, but simply a matter of his removing his protective hands. It was as if God was saying “if you choose to live that way, you are on your own.”
    I do not think it is a mistake to look at where this virus began. Look at the way communist China has been such an enemy of life with their one child per family policy that caused 336 million abortions over the last 40 years! And, contrast that with the 61 million in the United States since it was named legal here. And, an estimated 1.5 billion worldwide.
    The fact that this disease has spread worldwide comes as no surprise to me. But, let me emphasize again, as the psalmist said: the rain falls on the good and the bad. There are people who have lived a holy life who are suffering from this disease. Let me repeat, in my estimation, this is a sign of God’s choice to remove his protective hands. In effect, God is saying to humanity “if you choose to live that way, against my call to holiness, you are going to have to pay the consequences.”
    Those consequences take the form of selfishness, greed, lack of love – genuine love, pride, arrogance… The list could go on. But the more serious consequences are not a disease here and now, or a failure of moral virtues and standards, but eternal damnation. Let me emphasize again: just because someone contracts the coronavirus does not mean they are condemned to hell. The most we can say of anybody is that they are a victim here. Good and bad, righteous and unrighteous, are all falling victim to this deadly disease.
    So, what are we called to do? Like the prophets of the Old Testament, who were terribly persecuted for speaking truth, I believe it is time for the church to wake up and become the evangelizers that God has always intended us to be. It is not politically correct in our day and age to speak the things that I have already said. That does not make them untrue. If this wake-up-call to the church is not heard by us – and then by the world – I am afraid we will see much worse.
    I do not know what, or when. But God is nothing if not consistent. If we do not wake up and call people back to holiness, I’m afraid this is only the beginning of the destruction of our societies.
    God will not abandon his church. But in times of upheaval, it is often members of the church who first feel the brunt of this kind of social warfare. Please do not be deceived into complacency. There is a social warfare going on. I don’t know if you noticed it, but when Senator Schumer was haranguing the justices in front of the Supreme Court, there was a sign right behind him (and I do not believe it was an accident that this was seen) that said “protecting abortion access is a Catholic value”.
    That kind of bold and blatant lie is evidence of the warfare we are in. Please make no mistake: God will not tolerate this forever. There is a holiness that God expects from his people. I repeat the closing part of Paul’s reading from the letter to the Ephesians: “awake, O sleeper, and arise from the dead, and Christ will give you light.”
    Here, during this greatly penitential season of Lent, when we are cut off from each other and the Sacraments, it is time for us to reconsider where we stand in this war for holiness and for the soul of our nation and the world. St. Joseph, patron of the universal church, pray for us. Saint Corona, and yes there is a Saint Corona, pray for us. Amen.
  • Pub Date: Mar 15, 2020
  • 03-15-2020 - 3rd Sunday of Lent
  • Listen:
  • Reading:
    Romans 5:1
    Write:
    Since we have been justified by faith…
    Reflect:
    Faith, hope, and love: these are the three theological virtues. And I think it is very important that we focus on them, especially at this time. These are the bedrock of forming virtue in our lives which is needed for holiness. The season of Lent is supposed to remind us of the power of living a virtuous life, a holy life.
    But, I think they have been distorted through the history of Christianity, especially since the time of the Protestant revolution. Martin Luther distorted the meaning of Scripture, and faith, specifically here in Romans, by adding a single word to the text that was nowhere in any version of Scripture prior to his decision. He even admitted that he chose to add it.
    What was the one word? Alone. He made an entire change in understanding of the Christian life by saying that we are saved by faith alone. Now, rather than focus on that error, I would much prefer to explain these three vital virtues. I can do that in six simple words: faith believes, hope receives, charity sustains. You know I’m not going to stop there. Let’s look at all three separately.
    Apply:
    To say that “faith believes” is the very beginning of our Christian life. It is an infusion of grace by the Holy Spirit that enables us to accept, to believe, the promises of God. As St. Paul says, “we have gained access by faith to the grace in which we stand”. This is about how we start everything that we are as Christians.
    My next words, “hope receives,” explains how we are called to live and grow in the power of God’s gifts. Hope is an active receiving of the gifts of God. This is purely Catholic understanding of what hope means. Let me give you an example.
    When an evangelical Christian asks a Catholic if we have been saved, the correct Catholic answer is “I hope so.” Because we are receiving the gifts of God throughout our lives hope is an active receiving of his gifts, his salvation.
    However, when others hear us say “hope,” they hear a different meaning of the word. What they hear is that we don’t think we have been saved. But that is not what we are saying. When we say “I hope I have been saved”, we are admitting that this is a process that takes us through our whole life. And that we can fail to receive what God offers.
    The third pair of words: “charity sustains.” First of all, charity is another word for the love of God. But charity is not something that only comes to us from God, it comes to us and through us, through and to others. Note those words: to and through us, through and to others.
    So, “faith believes”: it is the gift of God that starts the process for us becoming holy; it is the action of God that brings us, as Paul says, justification that enables us to stand before God.
    “Hope receives”: it is the ongoing process of growing in holiness that leads us to salvation; it is an action on our part that brings us to the glory of God.
    “Charity sustains”: it is the mutual action between God and us and between ourselves and others; it is the action of the Holy Spirit in people of faith that enables them to take action for the full glory of God.
    So to conclude, let me give a visual presentation of the six words: “faith believes; hope receives; charity sustains.” One more time?
    +++++
    Now I want to speak about a totally different topic. It has been all over the news. It doesn’t matter whether we are speaking about the flu or the corona virus. Both of them can be deadly. If you notice, there is a front-page article on the virus threat in the Catholic Voice this past week. Front page. There already are some places here in the United States that have made some drastic, but sound, decisions on what congregations should do.
    Among those decisions include: no Communion under both forms; no shaking of hands or exchange of a kiss at the sign of peace; no holy water in the holy water fonts; and the last one, which is probably disturbing – but understandable – no Communion on the tongue.
    They also include instructions on increased care with the sacred vessels, the chalice and the ciborium and an insistence that anyone handling the Eucharist wash their hands with soap and water just before Mass starts, and have sanitizer available to them just before and after they distribute Communion.
    All of these suggestions make sense. To be honest, because of the different ways people come to receive Communion on the tongue, I am seldom comfortable having to distribute on the tongue. Some people never stick out their tongue; some people barely open their mouths; some people stick out their tongue in a way that makes it hard to put the host there; some people make it all but impossible to not touch them when I’m trying to deliver the host, and I have to wipe my hand on my investments afterwards. Though I cannot insist, I would be much more comfortable if everyone received Communion in the hand. It is possible that viruses would be transmitted accidentally from someone’s mouth to my fingers then to another mouth.
    Now, there has not been a directive from the Archdiocese of Omaha regarding any of these issues. But, the Diocese of Rome announced… measures to prevent the spread of the coronavirus in parishes: emptying holy water fonts, omitting the sign of peace and requesting that the faithful receive Communion in the hand.
    Consequently, concerns are growing and the sign of peace at the Mass does not have to include touching someone. I read somewhere that the suggestion is to make your smiles bigger. Okay. A bow, a smile, a sign of peace. There is someone from our parish that makes a heart out of her hands and then looks through that at the people around her. I told her I thought she was looking at people through the Heart of Jesus! Beautiful!
    It is sad that we have to go that way, but for the sake of others, we need to think about these things.
    So, for the good of those around you, if you at all think you might be having problems with your health, please refrain from risking other people’s health. As I said, someone could come up in an odd way to receive Communion on the tongue, and I end up with the viruses on my hand. When the next person comes up, they get it. Let’s just consider using a little bit of common sense. And let’s pray for the victims of both the flu and the corona virus.
    Now, for a review, for those of you who choose to receive in the hand, this is the way you do that: one hand on top of the other, if you are right-handed, your left goes on top forming a throne to receive Jesus there in your hands. You pick up the host, pray a “thank you” silently, and then receive.
    Now, my dad took that very seriously. When he received in his hand, he stepped to the side and picked up the host. He then superimposed it on the crucifix above the tabernacle, said, inside himself, “thank you” and then consumed.
    It seems to be a more ancient way to receive Communion than receiving on the tongue. St. John Chrysostom, who lived in the fourth century, wrote about it in exactly the way I just described. I don’t know if you knew that, there is something to consider. Think of this: if your tongue and your stomach are worthy enough to receive Jesus, aren’t your hands?
    We want to be safe. We need to pray. We also need the strength of the Eucharist in our own lives. At this point all I can do is say that. I cannot make any insistence, because the archdiocese has not given us any further directives. I leave it to you. Thank you.
  • Pub Date: Mar 15, 2020
  • 03-15-2020 - 3o Domingo de Cuaresma
  • Listen:
  • Lectura:
    Romanos 5:1
    Escribir:
    Ya que hemos sido justificados por la fe…
    Reflexionar:
    Fe, esperanza y amor: Estas son las tres virtudes teológicas. Y creo que es muy importante que nos centremos en ellos, especialmente en este momento. Estos son los cimientos de la formación de la virtud en nuestras vidas que es necesaria para la santidad. Se supone que el tiempo de Cuaresma. nos recuerda el poder de vivir una vida virtuosa, una vida santa.
    Pero, creo que han sido distorsionados a través de la historia del cristianismo, especialmente desde la época de la revolución protestante. Martín Lutero distorsionó el significado de la Escritura, y la fe, específicamente aquí en Romanos, agregando una sola palabra al texto que no estaba en ninguna parte en ninguna versión de la Escritura antes de su decisión. Incluso admitió que eligió añadirlo.
    ¿Cuál era la única palabra? Solo. Él hizo un cambio entero en la comprensión de la vida cristiana diciendo que somos salvos por fe solamente. Ahora, en lugar de concentrarme en ese error, preferiría explicar estas tres virtudes vitales. Puedo hacerlo con seis palabras sencillas: La fe cree, la esperanza recibe, la caridad sostiene. Sabe que no voy a parar allí. Veamos los tres por separado.
    Aplicar:
    Decir que “la fe cree” es el principio mismo de nuestra vida cristiana. Es una infusión de gracia por el Espíritu Santo que nos permite aceptar, creer, las promesas de Dios. Como dice San Pablo, “hemos obtenido, con la fe, la entrada al mundo de la gracia, en el cual nos encontramos”. Se trata de cómo comenzamos todo lo que somos como cristianos.
    Mis siguientes palabras, “la esperanza recibe”, explican cómo estamos llamados a vivir y crecer en el poder de los dones de Dios. La esperanza es una recepción activa de los dones de Dios. Esto es un entendimiento puramente católico de lo que significa la esperanza. Permítanme darles un ejemplo.
    Cuando un cristiano evangélico pregunta a un católico si hemos sido salvos, la respuesta católica correcta es “Espero que así sea”. Porque estamos recibiendo los dones de Dios a través de nuestras vidas, la esperanza es una recepción activa de sus dones, su salvación.
    Sin embargo, cuando otros nos oyen decir “esperanza”, escuchan un significado diferente de la palabra. Lo que oyen es que no creemos que hayamos sido salvos. Pero eso no es lo que estamos diciendo. Cuando decimos “Espero que me hayan salvado”, estamos admitiendo que este es un proceso que nos lleva a través de toda nuestra vida. Y que no podemos recibir lo que Dios ofrece.
    El tercer par de palabras: “la caridad sostiene”. En Primer Lugar, la caridad es otra palabra para el amor de Dios. Pero la caridad no es algo que sólo viene a nosotros de Dios, sino que viene a nosotros y a través de nosotros, a través y a otros. Note esas palabras: A y a través de nosotros, a través de y a otros.
    Por lo tanto, "la fe cree": es el don de Dios el que inicia el proceso para que nos hagamos santos; es la acción de Dios la que nos trae, como dice Pablo, la justificación que nos permite estar ante Dios.
    “La esperanza recibe”: Es el proceso continuo de crecer en santidad lo que nos lleva a la salvación; es una acción de nuestra parte que nos lleva a la gloria de Dios.
    “La caridad sostiene”: Es la acción mutua entre Dios y nosotros y entre nosotros y los demás; es la acción del Espíritu Santo en las personas de fe la que les permite actuar para la gloria plena de Dios.
    Para concluir, permítanme hacer una presentación visual de las seis palabras: “La fe cree; la esperanza recibe; la caridad sostiene.” ¿Uno vez más?
    +++++
    No quiero repetir todo lo que dije el fin de semana pasado con respecto al coronavirus. Sin embargo, en las conversaciones de esta semana, el tema de la Comunión en la mano ha surgido con más preguntas. Entonces, repito.
    Por el bien de los que te rodean, si piensas que podrías estar teniendo problemas con tu salud, por favor, absténgase de arriesgarte la salud de otras personas. Como dije, alguien podría venir de una manera extraña para recibir la Comunión en la lengua, y termino con los virus en mi mano. Cuando la siguiente persona se presenta, la obtienen. Consideremos simplemente el uso de un poco de sentido común. Oremos por las víctimas de la gripe y del coronavirus.
    Ahora, para una revisión, para aquellos de ustedes que eligen recibir en la mano, esta es la manera en que lo hacen: Una mano encima de la otra, si son diestros, su izquierda va arriba formando un trono para recibir a Jesús allí en sus manos. Usted recoge al anfitrión, ora un “gracias” silenciosamente, y luego recibe.
    Mi padre se lo tomó muy en serio. Cuando él recibió en su mano, se acercó al lado y tomó al anfitrión. Luego lo superpuso en el crucifijo sobre el tabernáculo, dijo, dentro de sí mismo, “gracias” y luego consumió.
    Parece ser una manera más antigua de recibir la Comunión que de recibir en la lengua. San Juan Crisóstomo, que vivió en el siglo cuarto, escribió sobre él exactamente de la manera que acabo de describir. No sé si usted sabía eso, hay algo que considerar. Piense en esto: Si su lengua y su estómago son lo suficientemente dignos para recibir a Jesús, ¿no son sus manos?
    Queremos estar a salvo. Tenemos que rezar. También necesitamos la fuerza de la Eucaristía en nuestra propia vida. En este punto todo lo que puedo hacer es decir eso. No puedo insistir, porque la arquidiócesis no nos ha dado más directivas. Pero han animado a los pastores a animar a los feligreses a recibir la Comunión en la mano. Te lo dejo a ti. Gracias.
  • Pub Date: Mar 08, 2020
  • 03-08-2020 - 2o Domingo de Cuaresma
  • Listen:
  • Lectura:
    Mateo 17:5
    Escribir:
    Cuando aún estaba hablando, una nube luminosa los cubrió y de ella salió una voz que decía: “Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo puestas mis complacencias; escúchenlo”
    Reflexionar:
    ¿Por qué especificar una “nube luminosa”? Bien, la primera razón es que una nube oscura indicaría que la corrección de Dios estaba a punto de caer. Segundo, creo que esta nube es un ejemplo del tipo de nube que descansaba en la tienda Santa de los santos cuando los israelitas estaban en el desierto con Moisés. Es la gloria de Dios. Esta nube de gloria indica que la presencia de Dios es tan poderosa en ese momento que todo lo demás se desvanece al blanco, en lugar de desvanecerse al negro.
    ¡Esta es la gloria de Dios! Pero volvamos a la primera razón. O más bien, lo contrario de eso. ¡la nube luminosa indica el favor de Dios! No una nube oscura que indique su ira o su corrección a punto de caer. Aquí en este momento vemos la plenitud de la revelación de Dios a través del pueblo judío, traída a foco agudo a través de Jesús. Recuerde, Moisés representa la ley y Elías representa a los profetas. Elías sabemos por el registro bíblico fue llevado físicamente al cielo en el carro ardiente de Dios. Nadie sabe dónde está la tumba de Moisés, así que algunas personas piensan que él también fue llevado al cielo.
    Ahora, aquí están estos dos hablando solamente a Jesús. Los apóstoles no los oyeron. Aunque podría ser interesante, voy a dejar a sus oraciones, reflexiones e imaginaciones adivinar qué clase de cosas Elías, representando a los profetas, y Moisés, representando la ley, habrían hablado con Jesús. En cuanto a los apóstoles, todo lo que escucharon fue que el Padre hablara el mismo tipo de palabras que él habló cuando Jesús fue bautizado: “este es mi amado hijo, escúchelo”.
    Así que ahora quiero volver a mi primer punto sobre la nube luminosa. Mientras que la nube oscura, como dije, indicaría la corrección de Dios, la nube luminosa que revela su deseo de enseñar. El Padre aquí está enseñando acerca de la supremacía de Jesús.
    Aplicar:
    Dios está demostrando que todo lo que ha hecho hasta este punto ha sido destinado a conducir a Jesús. Comienza todo el camino de regreso con Adán y Eva cuando Dios anunció que vendría alguien que aplastaría la cabeza de la serpiente, y termina con el rey triunfante sentado en su trono.
    Ahora, toda la revelación está contenida en el testimonio de Elías y Moisés. Y Dios el Padre dibuja todo esto junto con esta nube luminosa.
    Todo esto se hace por los tres apóstoles para que tengan cierto sentido de confianza con ellos cuando se enfrentan a la muerte de Jesús. Esta es una de las principales razones dadas en la historia de la iglesia por qué ocurrió la Transfiguración. Los apóstoles necesitaban esperanza, y todavía lo hacemos.
    Ahora quiero hablar de un tema totalmente diferente. La noticia ha llegado. Ha golpeado a Nebraska. Tenemos nuestro primer caso del virus de la corona. No importa si estamos hablando de la gripe o del virus de la corona. Ambos pueden ser mortales. Si usted nota, hay un artículo de la primera página sobre la amenaza del virus en la voz católica esta semana. Portada. Ya hay algunos lugares aquí en los Estados Unidos que han tomado algunas decisiones drásticas, pero sólidas, sobre lo que las congregaciones deben hacer.
    Entre esas decisiones se incluyen: Ninguna Comunión bajo ambas formas; ningún temblor de manos o intercambio de un beso en el signo de la paz; ninguna agua Santa en las fuentes de agua Santa; y la última, que probablemente es perturbadora – pero comprensible – ninguna Comunión en la lengua.
    También incluyen instrucciones sobre el aumento del cuidado con los vasos sagrados, el cáliz y el ciborio y la insistencia de que cualquier persona que maneja la Eucaristía lave sus manos con jabón y agua justo antes de que comience la Misa, y tenga desinfectante disponible para ellos justo antes y después de que distribuyan la Comunión.
    Todas estas sugerencias tienen sentido. Para ser honesto, debido a las diferentes maneras en que la gente viene a recibir la Comunión en la lengua, rara vez me siento cómodo al tener que distribuirla en la lengua. Algunas personas nunca sacan la lengua; algunas personas apenas abren la boca; algunas personas sacan la lengua de una manera que hace difícil poner al anfitrión allí; Algunas personas hacen todo menos imposible no tocarlos cuando estoy tratando de entregar el anfitrión, y tengo que limpiar mi mano en mis inversiones después. Aunque no puedo insistir, sería mucho más cómodo si todos recibieran la Comunión en la mano. Es posible que los virus se transmitan accidentalmente de la boca de alguien a mis dedos y luego a otra boca.
    Ahora, no ha habido una directiva de la Arquidiócesis de Omaha con respecto a ninguno de estos temas. Pero la Diócesis de Roma anunció… medidas para prevenir la propagación del virus de la corona en las parroquias: Vaciar las fuentes de agua santas, omitiendo el signo de la paz y pidiendo que los fieles reciban la Comunión en la mano.
    En consecuencia, las preocupaciones están creciendo y el signo de paz en la Misa no tiene que incluir tocar a alguien. He leído en algún lugar que la sugerencia es hacer sus sonrisas más grandes. Está Bien. Un arco, una sonrisa, un signo de paz. Hay alguien de nuestra parroquia que hace un corazón fuera de sus manos y luego mira a través de eso a las personas a su alrededor. ¡le dije que pensaba que ella estaba mirando a la gente a través del corazón de Jesús! Qué Hermoso.
    Es triste que tengamos que ir así, pero por el bien de los demás, tenemos que pensar en estas cosas.
    Así que, por el bien de los que te rodean, si piensas que podrías estar teniendo problemas con tu salud, por favor, absténgase de arriesgar la salud de otras personas. Como dije, alguien podría venir de una manera extraña para recibir la Comunión de la lengua, y termino con los virus en mi mano. Cuando la siguiente persona se presenta, la obtienen. Consideremos simplemente el uso de un poco de sentido común. Y vamos a rezar por las víctimas tanto de la gripe como del virus de la corona.
    Ahora, para una revisión, para aquellos de ustedes que eligen recibir en la mano, la manera en que lo hacen: Una mano encima de la otra, si son diestros, su izquierda va arriba formando un trono para recibir a Jesús allí en sus manos. Usted recoge al anfitrión, ora un “gracias” silenciosamente, y luego recibe.
    Ahora, mi padre se lo tomó muy en serio. Cuando él recibió en su mano, se acercó al lado y tomó al anfitrión. Luego lo superpuso en el crucifijo sobre el tabernáculo, dijo, dentro de sí mismo, “gracias” y luego consumió.
    En realidad, es una forma más antigua de recibir la comunión que de recibir en la lengua. No sé si usted sabía eso, hay algo que considerar. Piense en esto: Si su lengua en su estómago es lo suficientemente digna para recibir a Jesús, ¿no son sus manos?
    Queremos ser seguros. Tenemos que orar. También necesitamos la fuerza de la Eucaristía en nuestras propias vidas. En este punto todo lo que puedo hacer es decir eso. No puedo hacer ninguna insistencia, porque la arquidiócesis no nos ha dado ninguna otra directiva. Te lo dejo a ti. Gracias.
  • Pub Date: Mar 08, 2020
  • 03-08-2020 - 2nd Sunday of Lent
  • Listen:
  • Reading:
    Matthew 17:5
    Write:
    While he was still speaking, behold, a bright cloud cast a shadow over them, then from the cloud came a voice that said, “This is my beloved Son, with whom I am well pleased; listen to him.”
    Reflect:
    Why specify a “bright cloud”? Well, the first reason is because a dark cloud would indicate God’s correction was about to fall. Second, I think this cloud is an example of the kind of cloud that rested on the holy of holies tent when the Israelites were in the desert with Moses. It is the glory of God. This cloud of glory indicates that God’s presence is so powerful in that moment that everything else fades to white, instead of fades to black.
    This is the glory of God! But let’s return to the first reason. Or rather, the opposite of that. The bright cloud indicates God’s favor! Not a dark cloud indicating his wrath or his correction about to fall. Here in this one moment we see the fullness of God’s revelation through the Jewish people brought into sharp focus through Jesus. Remember, Moses represents the law and Elijah represents the prophets. Elijah we know from the biblical record was taken up physically into heaven in the fiery chariot of God. No one knows where Moses’ grave is at, so some people think that he too was taken into heaven.
    Now, here are these two speaking only to Jesus. The apostles did not hear them. While it might be interesting, I’m going to leave it to your prayers, reflections, and imaginations to guess at what kinds of things Elijah, representing the prophets, and Moses, representing the law, would have talked to Jesus about. As for the apostles, all they heard was the Father speaking the same types of words that he spoke when Jesus was baptized: “this is my beloved son, listen to him.”
    So now I want to return to my first point about the bright cloud. While the dark cloud, as I said, would indicate God’s correction, the bright cloud he reveals his desire to teach. The Father here is teaching about the supremacy of Jesus.
    Apply:
    God is showing that everything he has done up to this point has been intended to lead to Jesus. It starts all the way back with Adam and Eve when God announced that someone would come who would crush the head of the serpent, and it ends with the triumphant king seated on his throne.
    Now, all of revelation is contained in the witness of Elijah and Moses. And God the Father draws all of this together with this bright cloud.
    All of this is done for the three apostles so that they will have some sense of confidence still with them when they face the death of Jesus. This is one of the main reasons given in the history of the church for why the Transfiguration happened. The apostles needed hope, and we still do.
    Now I want to speak about a totally different topic. The news has come. It has hit Nebraska. We have our first case of the corona virus. It doesn’t matter whether we are speaking about the flu or the corona virus. Both of them can be deadly. If you notice, there is a front-page article on the virus threat in the Catholic Voice this week. Front page. There already are some places here in the United States that have made some drastic, but sound, decisions on what congregations should do.
    Among those decisions include: no Communion under both forms; no shaking of hands or exchange of a kiss at the sign of peace; no holy water in the holy water fonts; and the last one, which is probably disturbing – but understandable – no Communion on the tongue.
    They also include instructions on increased care with the sacred vessels, the chalice and the ciborium and an insistence that anyone handling the Eucharist wash their hands with soap and water just before Mass starts, and have sanitizer available to them just before and after they distribute Communion.
    All of these suggestions make sense. To be honest, because of the different ways people come to receive Communion on the tongue, I am seldom comfortable having to distribute on the tongue. Some people never stick out their tongue; some people barely open their mouths; some people stick out their tongue in a way that makes it hard to put the host there; some people make it all but impossible to not touch them when I’m trying to deliver the host, and I have to wipe my hand on my investments afterwards. Though I cannot insist, I would be much more comfortable if everyone received Communion in the hand. It is possible that viruses would be transmitted accidentally from someone’s mouth to my fingers then to another mouth.
    Now, there has not been a directive from the Archdiocese of Omaha regarding any of these issues. But, the Diocese of Rome announced… measures to prevent the spread of the coronavirus in parishes: emptying holy water fonts, omitting the sign of peace and requesting that the faithful receive Communion in the hand.
    Consequently, concerns are growing and the sign of peace at the Mass does not have to include touching someone. I read somewhere that the suggestion is to make your smiles bigger. Okay. A bow, a smile, a sign of peace. There is someone from our parish that makes a heart out of her hands and then looks through that at the people around her. I told her I thought she was looking at people through the Heart of Jesus! Beautiful!
    It is sad that we have to go that way, but for the sake of others, we need to think about these things.
    So, for the good of those around you, if you at all think you might be having problems with your health, please refrain from risking other people’s health. As I said, someone could come up in an odd way to receive Communion of the tongue, and I end up with the viruses on my hand. When the next person comes up, they get it. Let’s just consider using a little bit of common sense. And let’s pray for the victims of both the flu and the corona virus.
    Now, for a review, for those of you who choose to receive in the hand, the way you do that: one hand on top of the other, if you are right-handed, your left goes on top forming a throne to receive Jesus there in your hands. You pick up the host, pray a “thank you” silently, and then receive.
    Now, my dad took that very seriously. When he received in his hand, he stepped to the side and picked up the host. He then superimposed it on the crucifix above the tabernacle, said, inside himself, “thank you” and then consumed.
    It is actually a more ancient way to receive communion than receiving on the tongue. I don’t know if you knew that, there is something to consider. Think of this: if your tongue in your stomach are worthy enough to receive Jesus, aren’t your hands?
    We want to be safe. We need to pray. We also need the strength of the Eucharist in our own lives. At this point all I can do is say that. I cannot make any insistence, because the archdiocese has not given us any further directives. I leave it to you. Thank you.
  • Pub Date: Mar 01, 2020
  • 03-01-2020 - 1st Sunday of Lent
  • Listen:
  • Reading:
    Romans 5:15
    Write:
    For if by the transgression of the one, the many died, how much more did the grace of God and the gracious gift of the one man Jesus Christ overflow for the many.
    Reflect:
    There is an important distinction that was made in the reading from Romans today.
    It may seem like a simple and ordinary word, but it does have important ramifications. The problem that we have is over the word “many”. In our revised Roman Missal, in all of the Eucharistic Prayers, the word “many” is now there instead of the word “all” at the words of Consecration.
    This change is important because of a heresy called: “universalism”. Universalism is the belief that everybody is going to be in heaven. That God, because he is a merciful God, would never condemn anyone to hell for all eternity.
    The problem with this is that it goes against Scripture. Jesus himself said “many are called, few are chosen.” In another place he says “the road to hell is wide and smooth and many there are that find it; the road to heaven is narrow and rough and few there are that find it.” In yet another place, at the Last Supper, according to Matthew and Mark, Jesus says that his body and blood is available for “many”, not all.
    So, the church in applying what Jesus said, directs us to use the word “many” during the Eucharistic prayers. Now, I have heard this from another priest celebrating the Mass since the new missal came out. He said: “for many and for all.” This is a dangerous thing to play with. It is important that we use the words the church has guided us to, especially since it is guiding us to a quote from Jesus.
    Priests who abuse their own priesthood by deciding to change the words of consecration are creating a huge problem. We need to recognize that while Jesus died for all, that is not the same thing as His SUSTAINING us by His Body and Blood. Yes, Jesus did die for all of humanity. But we must be in Communion with Him and his church in order to receive His Body and Blood with any benefit!
    Priests who think they know better than Jesus’ own words are doing a disservice to the People of God! I admit that it would be easier if we could say that The Body and Blood of Jesus is useful for all. But there are those that do not believe that it IS the Body and Blood of Jesus, and if they choose to receive His Body and Blood while not believing, St. Paul warns in another place, that they eat and drink condemnation on themselves!
    We cannot – we dare not – alter the words of Jesus in the Eucharistic Prayers!
    It is a tragedy that there will only be some, or many, who choose to follow Jesus into heaven. But it will not be all. This is what Jesus is trying to get across to us throughout the Gospels, and in quoting him at the Mass.
    Any priest that is adding to the Eucharistic prayers what he thinks is correct, meaning “for all”, in addition or instead of “for many”, is doing a disservice to the people of God.
    When I did a little research into the words of consecration from the Gospels, or the reference that St. Paul has in Romans today, it is very clear that the word is “many”, not “all.”
    Apply:
    Why is this such a big deal? Remaining faithful to the biblical record, and to the guidance of the church in our prayers, reveals the dangers that are there for people who fail to follow Jesus. We cannot say ALL are going to be saved. We can say God WANTS everyone saved! But not everybody will CHOOSE to be saved.
    Not everybody will choose to love God. Not everybody will choose the life of faith we have come to know and desire. The word in the Eucharistic prayers, as well as in our reading today, reminds us that it is only a PART of humanity that will see heaven because of who Jesus is.
    And, yes, that is a tragedy. Hell is a serious reality. It is one that none of us want to face. By recognizing what Jesus did in giving us the Eucharist, we have the best opportunity that God offers for us to be in heaven with Him.
    During this season of Lent, we are called to recall the risks of living a life without choosing Jesus. He calls us to this relationship; invites us to His supper, His Last Supper, where we have an opportunity to eat His Body and drink His Blood.
    Now, if there is a reason you cannot come to Communion – please understand me – please hear me – if you have a longing for that Sacramental Grace, trust in the mercies of God. While you may be prohibited from receiving Communion at this time, do not think you are necessarily excluded because you cannot take Him to yourself. There is something called a Spiritual Communion.
    Personally, and this is my opinion, red flag, my opinion, I think some people who receive only a Spiritual Communion, because they cannot come forward to receive Communion, walk away from Mass with more grace than some people who receive Communion every week with little conscious thought of what they are doing.
    Think a moment! Jesus died. His death is beneficial for the many. Even though he wished that it would be for all. Trusting in his sacrifice, living in the grace that you can receive, believing in his mercy, is almost… ALMOST… as valuable as receiving Communion. Besides, some people are not really very aware of the presence of Jesus, even when they ARE receiving Him in Communion! I am sorry if that sounds judgmental, but… to be honest, there are times when I get through Mass and wonder how I got so far without REALLY being with Jesus in prayer. If that happens to me, I think it is safe to say that others are distracted during Mass as well. Be honest…
    There are a lot of people who come to Communion out of habit: this is what you do at this point in time in the Mass. They do not seem – this is the impression – they do not seem to be reflecting on the magnitude of receiving Jesus. This is especially true for those who leave Mass right after Communion. I am sorry if that sounds judgmental, but…
    So, if you are aware of the gift He has given, and desire to receive His Mercy, even if you cannot receive Communion for some reason today, you can trust that you are counted among “the many” who will receive that eternal mercy from God, if that is the longing of your heart.
    Pray/Praise:
    Jesus, I first of all pray for those who do not know you. Who do not understand what you have done, and how important it is to know you, and to love you. Help them to find their way to you with an open heart that they too may rejoice for all eternity in your mercy and love.
    I pray also for those who DO know you but because of circumstances in their lives cannot receive Communion. Open the eyes of their hearts so that they can see that you are still with them and desire a Spiritual Communion with them RIGHT NOW that will lead them also to your mercy and love.
    I pray for all those who will receive Communion today. Help them to do so with a lively faith, and a desire to know your mercy and love.
    Finally, I pray for myself and my brother priests that we can all share the message of your divine gift; that we will remain faithful to the teachings of the church; that we will all be holy priests in service to you, our divine and Eucharistic Lord, that we too may know and share your mercy and love. Amen.
  • Pub Date: Mar 01, 2020
  • 03-01-2020 - 1o Domingo de Cuaresma
  • Listen:
  • Lectura:
    Romanos 5:15
    Escribir:
    Pues si por el delito de uno solo hombre todos fueron castigados con la muerte, por el don de un solo hombre, Jesucristo, se ha desbordado sobre todos la abundancia de la vida y la gracia de Dios.
    Reflexionar:
    Hay una distinción importante que se hizo en la lectura de Romanos hoy. Lamentablemente, en la traducción al español se utiliza una palabra equivocada. No debe ser "todo", sino "muchos". Hice algunas investigaciones sobre la palabra que se utilizó en el griego. Está claro: Debería ser muchos, no todos.
    Puede parecer una palabra simple y ordinaria, pero tiene ramificaciones importantes. El problema que tenemos es sobre la palabra "muchos". En nuestro Misal Romano revisado, en todas Las Oraciones eucarísticas, la palabra “muchos” está ahora allí en lugar de la palabra “todos” n las palabras de Consagración..
    Este cambio es importante debido a una herejía llamada: "universalismo". El universalismo es la creencia de que todo el mundo va a estar en el cielo. Que Dios, porque es un Dios misericordioso, nunca condenaría a nadie al infierno por toda la eternidad.
    El problema con esto es que va en contra de la Escritura. Jesús mismo dijo “muchos son llamados, pocos son escogidos.” En otro lugar dice “el camino al infierno es ancho y suave y muchos lo encuentran; El camino al cielo es estrecho y áspero y pocos lo encuentran.” En otro lugar, en la última Cena, según Mateo y Marcos, Jesús dice que su cuerpo y sangre están disponibles para “muchos”, no para todos.
    Por lo tanto, la iglesia al aplicar lo que Jesús dijo, nos ordena usar la palabra "muchos" durante las oraciones eucarísticas. He oído esto de otro sacerdote celebrando la misa desde que salió el nuevo misal. Dijo: "para muchos y para todos". Esto es algo peligroso para jugar. Es importante que usemos las palabras a las que la iglesia nos ha guiado, especialmente porque nos está guiando a una cita de Jesús.
    Los sacerdotes que abusan de su propio sacerdocio al decidir cambiar las palabras de consagración están creando un gran problema. Necesitamos reconocer que mientras Jesús murió por todos, eso no es lo mismo que su SOSTENERNOS por Su Cuerpo y Sangre. Sí, Jesús murió por toda la humanidad. ¡Pero debemos estar en comunión con El y su iglesia para recibir Su Cuerpo y Sangre con cualquier beneficio!
    ¡Los sacerdotes que piensan que saben mejor que las propias palabras de Jesús están haciendo un flaco favor al Pueblo de Dios! Admito que sería más fácil si pudiéramos decir que El Cuerpo y la Sangre de Jesús es útil para todos. ¡Pero hay aquellos que no creen que SEA el Cuerpo y Sangre de Jesús, y si deciden recibir Su Cuerpo y Sangre sin creer, San Pablo advierte en otro lugar, que comen y beben condena en sí mismos!
    ¡No podemos – no nos atrevemos – alterar las palabras de Jesús en las oraciones eucarísticas!
    Es una tragedia que sólo haya algunos, o muchos, que elijan seguir a Jesús al cielo. Pero no será todo. Esto es lo que Jesús está tratando de llegar a nosotros a través de los Evangelios, y al citarlo en la Misa.
    Cualquier sacerdote que está añadiendo a las oraciones eucarísticas lo que él cree que es correcto, significa "para todos", además o en lugar de "para muchos", está haciendo un flaco favor al pueblo de Dios.
    Cuando investigué un poco las palabras de consagración de los Evangelios, o la referencia que San Pablo tiene hoy en romano, está muy claro que la palabra es "muchos", no "todos".
    Aplicar:
    ¿Por qué es tan importante? Permanecer fiel al registro bíblico, y a la guía de la iglesia en nuestras oraciones, revela los peligros que hay para las personas que no siguen a Jesús. No podemos decir QUE TODOS se van a salvar. ¡Podemos decir que Dios QUIERE que todos salven! Pero no todo el mundo ELEGIRÁ ser salvado.
    No todo el mundo elegirá amar a Dios. No todo el mundo elegirá la vida de fe que hemos llegado a conocer y desear. La palabra en las oraciones eucarísticas, así como en nuestra lectura de hoy, nos recuerda que es sólo una PARTE de la humanidad la que verá el cielo por quién es Jesús.
    Y sí, eso es una tragedia. El infierno es una realidad seria. Es uno que ninguno de nosotros quiere enfrentar. Al reconocer lo que Jesús hizo al darnos la Eucaristía, tenemos la mejor oportunidad que Dios ofrece para que estemos en el cielo con él.
    Durante esta época de Cuaresma, estamos llamados a recordar los riesgos de vivir una vida sin elegir a Jesús. Él nos llama a esta relación; nos invita a Su cena, Su última Cena, donde tenemos la oportunidad de comer Su cuerpo y beber Su sangre.
    Ahora, si hay una razón por la que no pueden venir a la Comunión – por favor entiéndeme – por favor escúchame – si tienes un anhelo por esa Gracia Sacramental, confía en las misericordias de Dios. Si bien se te puede prohibir recibir la Comunión en este momento, no creas que estás necesariamente excluido porque no puedes llevarlo a ti mismo. Hay algo llamado Comunión Espiritual.
    Personalmente, y esta es mi opinión, bandera roja, es mi opinión, creo que algunas personas que reciben sólo una Comunión Espiritual, porque no pueden venir a recibir la Comunión, se alejan de la Misa con más gracia que algunas personas que reciben la Comunión cada semana con poco pensamiento consciente de lo que están haciendo.
    ¡Piensa un momento! Jesús murió. Su muerte es beneficiosa para muchos. A pesar de que deseaba que fuera para todos. Confiar en su sacrificio, vivir en la gracia que puedes recibir, creer en su misericordia, es casi... Casi... Tan valioso como recibir la Comunión. Además, algunas personas no son muy conscientes de la presencia de Jesús, incluso cuando lo reciben en comunión! Lo siento si eso suena juicioso, pero… para ser honesto, hay momentos en que atravieso la Misa y me pregunto cómo llegué tan lejos sin estar REALMENTE CON JESÚS EN ORACIÓN. Si eso me sucede, creo que es seguro decir que otros también están distraídos durante la misa. Sé honesto...
    Hay mucha gente que viene a la Comunión por costumbre: esto es lo que haces en este momento en la Misa. No parecen – esta es la impresión – no parecen estar reflexionando sobre la magnitud de recibir a Jesús. Esto es especialmente cierto para aquellos que dejan la Misa justo después de la Comunión. Lo siento si eso suena juicioso, pero...
    Por lo tanto, si son conscientes del don que el Le ha dado, y desean recibir Su Misericordia, incluso si no pueden recibir la Comunión por alguna razón hoy, pueden confiar en que se cuentan entre "los muchos" que recibirán esa misericordia eterna de Dios, si ese es el anhelo de su corazón.
    ruegue/alabanza:
    Jesús, en primer lugar rezo por aquellos que no te conocen. Que no entienden lo que has hecho, y lo importante que es conocerte y amarte. Ayúdalos a encontrar su camino hacia ustedes con el corazón abierto para que ellos también se regocijen por toda la eternidad en su misericordia y amor.
    Oro también por aquellos que los CONOCEN pero debido a circunstancias en sus vidas no pueden recibir la Comunión. Abra los ojos de sus corazones para que puedan ver que todavía están con ellos y desear una Comunión espiritual con ellos AHORA MISMO que los lleve también a su misericordia y amor.
    Oro por todos aquellos que recibirán la Comunión hoy. Ayúdeles a hacerlo con una fe viva, y un deseo de conocer tu misericordia y amor.
    Finalmente, ruego por mí mismo y por mis hermanos sacerdotes que todos podamos compartir el mensaje de su don divino; que permanezcamos fieles a las enseñanzas de la iglesia; Que todos nosotros sean santos sacerdotes al servicio de vosotros, nuestro Señor divino y eucarístico, para que también nosotros conozcamos y compartamos vuestra misericordia y vuestro amor. Amén.
  • Pub Date: Feb 23, 2020
  • 02-23-2020 - 7th Sunday of Ordinary Time
  • Listen:
  • Reading:
    Leviticus 19:2
    Matthew 5:39, 48
    Write:
    “Be holy, for I, the LORD your God, am holy.”
    “But I say to you, offer no resistance to one who is evil… be perfect, just as your heavenly Father is perfect.”
    Reflect:
    St. Thomas Aquinas put together a collection of a number of ancient Church Fathers’ commentaries on the Gospels. It is called the Golden Chain. Each short section from the Gospels has multiple quotes from the Church Fathers. These are four quotes from the Golden Chain for this section of the gospel:
    1. For without this command [,the commandment to love your enemy], the commands of the Law could not stand. For if according to the Law we begin, all of us, to render evil for evil, we shall all become evil, since they that hurt [others] abound. But if according to Christ we resist […] evil, though they that are evil be not [changed], yet they that are good remain good.
    2. Thus our Lord by doing away [with] all retaliation, cuts off the beginnings of sin. So: the Law corrects faults, the Gospel removes their occasions.
    3. “Hate your enemy” – [is only] a concession to the weak.
    4. The utmost perfection of love cannot go beyond the love of enemies [,for that is the greatest action], therefore as soon as the Lord has bid us love our enemies, He proceeds, “be perfect, just as your heavenly Father is perfect.”
    Apply:
    These four quotes are just a small fraction of what is available in this Golden Chain. I chose these because they are, quite simply, brilliant. Let me start with the first two, because they have a direct connection:
    Because of this love that Jesus has put into us, we are able to look evil in the face and overcome it. We cannot overcome it by retaliation, by doing evil, an eye for an eye. But we overcome it by standing in a way that does one of two things: makes evil back down; or, makes it turn even worse. But as long as we stand in this attitude of “no retaliation,” evil cannot succeed. Oh, in the short term maybe there is some success on the part of evil. But in the long term, the fact that we stand strong and safe in the good will make us win.
    I am not saying this will be an easy project. The inclination to walk away from persecution, or evil, or any other slight that we think has come our way does not come as the normal action of our human heart. We want to defend ourselves. We are taught to defend ourselves. But when it is something regarding evil, and sin, and very clearly something against God – because we are for God… We need to back down, not turn our tails and run, but back down and learn to love even in persecution.
    Honestly, this is one of the parts of the gospel I really don’t like. Part of me wants to stand and defend and fight back. After all, it’s about me! Isn’t that right?… No. It’s about God, and the fact that we are called to be his witnesses.
    Look at the third quote again: “‘Hate your enemy’ – (is only) a concession to the weak.” Jesus said love your neighbor, but hate your enemy was one of the ways that the law was being applied by the Jewish nation. He insists that we must love our enemy as well. In this interesting comment out of the Golden Chain, hating your enemy is really a sign of weakness! Does it really take more strength to love an enemy? I think it does. And I think it’s a very hard thing to do.
    And this takes us right into the last quote that I think bears repeating fully: “The utmost perfection of love cannot go beyond the love of enemies (for that is the greatest action), therefore as soon as the Lord has bid us love our enemies, He proceeds, “be perfect, just as your heavenly Father is perfect.”
    The challenge to be perfect that Jesus gives us can never be met fully, because only God is perfect! This is the last and greatest challenge to the Christian life. Let me repeat that. This is the last and greatest challenge to the Christian life. We are called to live into the perfection that is God. Jesus showed us the way to do that when he died on the cross and forgave those who were killing him.
    I recall the words of St. Paul Miki from Japan. He was crucified. But while he was dying he made a final statement, not just a statement, but a declaration, not of defiance, but of love: he said he forgave the Emperor of Japan, and all those who were persecuting the early Christians in Japan.
    How many times have I looked back on my own priesthood and realized I failed to live to that kind of example? How many times have I held inside myself some frustration or anger and failed to love those who I PERCEIVED had wronged ME – as if I were the important one? If there was any wrong that was done, it was not done against me, for I deserve the criticism for all the times I have failed my Lord Jesus. But if there was wrong done to the name of Christ, and I failed to turn away the foolishness of my own wrath, I have failed Jesus.
    Our first reading contains a line that goes well with the closing of our gospel. I know it is something you have heard from me a number of times. It is the call to holiness, it is something we cannot, that we dare not set aside. The Lord said through Moses “be holy, for I, the Lord, your God, am holy.” And Jesus, our Lord and God said “be perfect, just as your heavenly Father is perfect.”
    (Pause,) I have purchased a number of copies of a book by a rather young bishop – well, he’s younger than me. I have read it, and I like it. The title of the book is: “Letter to a Suffering Church: a bishop speaks on the sexual abuse crisis”. I purchased them for anyone who is interested. They are in the back of the church. Please feel free to take one if you would like. If we run out of copies, I will order some more. This book is the best response I have read to the suffering that the church is undergoing because of the sins of some of its leaders.
    And, lastly… These calls to holiness and perfection that the readings this weekend give us are great calls to ready ourselves for Lent. Lent begins this coming Wednesday, Ash Wednesday. Father Bisbee will have the Masses here at Saint Mary at 8 AM and Noon. I will have the Masses at Saints Peter and Paul at 6:30 and 8:30 in the morning, and a bilingual mass at 6:30 in the evening.
    Pray/Praise:
    So we pray. Lord Jesus you have given us the perfect example through your model of the cross of how we are called to live in holiness regardless of what comes. Help us to perfect your holiness in us, that we may be witnesses before the world of what it truly means to be holy as you are holy, to be perfect as you are perfect. We need your help in this world, in this day, in this time.
    Your body, the church, is bruised – even broken – because of the failure to live in holiness and be an example of holiness to the world. During this Lent transform us that we may be solid witnesses to all those around us of what it means to claim the name: Christian. Amen.
  • Pub Date: Feb 23, 2020
  • 02-23-2020 - 7o Domingo de Tiempo Ordiario
  • Listen:
  • Lectura:
    Levítico 19:2
    Mateo 5:39, 48
    Escribir:
    “Sean santos, porque yo, el Señor, soy santo.”
    “Pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo… Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto.”
    Reflexionar:
    Santo Tomás de Aquino, reunió una colección de una serie de comentarios de los antiguos Padres de la Iglesia sobre los Evangelios. Se llama la Cadena Dorada. Cada breve sección de los Evangelios tiene múltiples citas de los Padres de la Iglesia. Estas son cuatro citas de la Cadena Dorada para esta sección del Evangelio:
    1. Porque sin este mandamiento [, el mandamiento de amar a tu enemigo], los mandamientos de la Ley no podían soportarse. Porque si de acuerdo con la Ley comenzamos, todos nosotros, a hacer el mal por el mal, todos llegaremos a ser malvados, ya que los que lastiman [a otros] abundan. Pero si según Cristo nos resistimos... el mal, aunque los que son malos no sean [cambiados], sin embargo, los que son buenos siguen siendo buenos.
    2. Así nuestro Señor al hacer fuera [con] toda represalia, corta los comienzos del pecado. Así: La Ley corrige las fallas, el Evangelio elimina sus ocasiones.
    3. “Odie a su enemigo” – [es sólo] una concesión a los débiles.
    4. La perfección máxima del amor no puede ir más allá del amor de los enemigos [, porque esa es la acción más grande], por lo tanto, tan pronto como el Señor nos ha hecho amar a nuestros enemigos, procede, "sé perfecto, así como tu Padre celestial es perfecto."
    Aplicar:
    Estas cuatro citas son sólo una pequeña fracción de lo que está disponible en esta Cadena Dorada. Los elegí porque son – sencillamente – brillantes. Permítanme comenzar con los dos primeros, porque tienen una conexión directa.
    Debido a este amor que Jesús ha puesto en nosotros, somos capaces de mirar mal en la cara y superarlo. No podemos superarlo por represalias, haciendo el mal, un ojo por ojo. Pero lo superamos estando de una manera que hace una de dos cosas: hacer el mal de nuevo hacia abajo; o, hace que se vuelva aún peor. Pero mientras estemos en esta actitud de "no hay represalias", el mal no puede tener éxito. Oh, a corto plazo tal vez haya cierto éxito por parte del mal. Pero a largo plazo, el hecho de que estemos firmes y seguros en el bien nos hará ganar.
    No estoy diciendo que este sea un proyecto fácil. La inclinación a alejarse de la persecución, o del mal, o cualquier otro ligero que creemos que ha llegado a nuestro camino no viene como la acción normal de nuestro corazón humano. Queremos defendernos. Nos enseñan a defendernos. Pero cuando es algo con respecto al mal, y el pecado, y muy claramente algo contra Dios – porque estamos para Dios... Tenemos que dar marcha atrás, no dar la vuelta y correr, sino retroceder y aprender a amar incluso en la persecución.
    Honestamente, esta es una de las partes del Evangelio que realmente no me gustan. Una parte de mí quiere defenderse y defenderse. ¡Después de todo, se trata de mí! ¿No es cierto?... No. Se trata de Dios, y del hecho de que estamos llamados a ser sus testigos.
    Mira la tercera cita de nuevo: "'Odio a tu enemigo' – (es sólo) una concesión a los débiles." Jesús dijo que amar a su prójimo, pero odiar a su enemigo era una de las maneras en que la ley estaba siendo aplicada por la nación judía. Insiste en que debemos amar a nuestro enemigo también. En este interesante comentario de la Cadena Dorada, odiar a tu enemigo es realmente un signo de debilidad! ¿Realmente se necesita más fuerza para amar a un enemigo? Creo que sí. Y creo que es algo muy difícil de hacer.
    Y esto nos lleva directamente a la última cita que creo que se repite plenamente: "La perfección máxima del amor no puede ir más allá del amor de los enemigos (porque esa es la acción más grande), por lo tanto, tan pronto como el Señor nos ha hecho amar a nuestros enemigos, procede , "sé perfecto, así como tu Padre celestial es perfecto."
    El desafío de ser perfecto sin embargo, Jesús nunca puede ser alcanzado plenamente, ¡porque sólo Dios es perfecto! Este es el último y mayor desafío para la vida cristiana. Permítanme repetirlo. Este es el último y mayor desafío para la vida cristiana. Estamos llamados a vivir a la perfección que es Dios. Jesús nos mostró la manera de hacerlo cuando murió en la cruz y perdonó a los que lo estaban matando.
    Recuerdo las palabras de San Pablo Miki de Japón. Fue crucificado. Pero mientras moría, hizo una declaración final, no sólo una declaración, sino una declaración, no de desafío, sino de amor: dijo que perdonó al Emperador de Japón, y a todos aquellos que estaban persiguiendo a los primeros cristianos en Japón.
    ¿Cuántas veces he mirado hacia atrás en mi propio sacerdocio y me he dado cuenta de que no he podido vivir con ese tipo de ejemplo? ¿Cuántas veces he sostenido dentro de mí un poco de frustración o cólera y no he podido amar a aquellos que PERCIBÍ tenía dolido MÍ – como si era el importante? Si hubo algún error que se hizo, no se hizo en mi contra, porque merezco la crítica por todas las veces que he fallado a mi Señor Jesús. Pero si hubo un mal hecho al nombre de Cristo, y no pude rechazar la insensatez de mi propia ira, le he fallado a Jesús.
    Nuestra primera lectura contiene una línea que va bien con el cierre de nuestro Evangelio. Sé que es algo que has oído de mí varias veces. Es la llamada a la santidad, es algo que no podemos, que no nos atrevemos a dejar de lado. El Señor dijo por medio de Moisés "sé santo, porque yo, el Señor, tu Dios, soy santo." Y Jesús, nuestro Señor y Dios dijo "sé perfecto, así como tu Padre celestial es perfecto."
    Y, por último... Estas llamadas a la santidad y a la perfección que las lecturas que nos dan este fin de semana son grandes llamadas a prepararnos para la Cuaresma. La Cuaresma comienza el próximo miércoles , Miércoles de Ceniza. El Padre Bisbee tendrá las misas aquí en Santa María a las 8 AM y Mediodía. Tendré las misas en los santos Pedro y Pablo a las 6:30 y 8:30 de la mañana, y una misa bilingüe a las 6:30 de la tarde.
    ruegue/alabanza:
    Así que rezamos. Señor Jesús, nos has dado el ejemplo perfecto a través de tu modelo de la cruz de cómo estamos llamados a vivir en santidad independientemente de lo que venga. Ayúdanos a perfeccionar tu santidad en nosotros, para que seamos testigos ante el mundo de lo que realmente significa ser santo como eres santo, ser perfecto como eres perfecto. Necesitamos tu ayuda en este mundo, en este día, en este tiempo.
    Tu cuerpo, la iglesia, está magullado , incluso roto, por no vivir en santidad y ser un ejemplo de santidad al mundo. Durante esta Cuaresma, transformarnos para que seamos testigos sólidos de todos los que nos rodean de lo que significa reclamar el nombre: cristiano. Amén.
  • Pub Date: Feb 16, 2020
  • 02-16-2020 - 6o Domingo de Tiempo Ordinario
  • Listen:
  • Lectura:
    Eclesiástico 15:17
    1 Corintios 2:6-7
    Mateo 5:19-20
    Escribir:
    AT: Delante del hombre están la muerte y la vida; le será dado lo que él escoja.
    NT: Es cierto que a los adultos en la fe les predicamos la sabiduría, pero no la sabiduría de este mundo ni la de aquellos que dominan al mundo, los cuales van a quedar aniquilados. Por el contrario, predicamos una sabiduría divina, misteriosa, que ha permanecido oculta y que fue prevista por Dios desde antes de los siglos, para conducirnos a la gloria.
    EV: … pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos. Les aseguro que si su justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, ciertamente no entrarán ustedes en el Reino de los cielos.
    Reflexionar:
    Vida, muerte. Sabiduría de Dios, insensatez de este mundo. Obedezcan, desobedezcan. Justicia, maldad.
    Todo esto está dispuesto para nosotros en las lecturas de este fin de semana. Creo que todos ellos están emitiendo una llamada similar. Además, creo que la advertencia de Jesús al final de mi breve cita es una de las partes más importantes de las lecturas de este fin de semana.
    Es necesario, por encima de cada otra parte de nuestras vidas, esforzarse por la santidad. Eso se verá diferente en cada una de nuestras vidas. San Francisco de Sales dio numerosos ejemplos de esta diferencia. Parafraseando a él, no se debería esperar que la vida de oración de un papá sea exactamente la misma que la vida de oración de un sacerdote, aunque ambos sean llamados padre. Pero la llamada a la santidad es exactamente la misma. La forma en que esa santidad va a funcionar depende de nuestras circunstancias en la vida.
    Pero volvamos esto al comentario de Jesús sobre la necesidad de exceder la justicia de los fariseos. Permítanme que lo haga un poco. Otra manera de ver esto sería decir que no se supone que comparemos nosotros mismos con la justicia de otra persona. No debemos sostener a los demás como ejemplos de santidad, excepto cuando se demuestre que son buenos testigos de Cristo. Los que me refiero son los santos canonizados.
    Pero aún así, nuestra referencia en última instancia tiene que ser a Jesús mismo. A veces, me encuentro comparándome con otras personas que me rodean. Eso es terriblemente inadecuado e injusto. El único que debería compararme a mí mismo es Jesús. Y estoy convencido de que lo mismo es cierto para todos ustedes. Los únicos justos son aquellos que están en el cielo. Y los mejores ejemplos, con mucho, son Jesús, María y José.
    Aplicar:
    No creo que alguien que tenga fe pueda desafiar esto: la llamada a la santidad es igual a la vida misma (repetir). Dios nos ha ofrecido la sabiduría que necesitamos para vencer los caminos mundanos que nos alejan de la santidad. Estamos a menos de dos semanas del comienzo de la Cuaresma, un tiempo que nos lleva a pensar no sólo en nuestros pecados, sino también en nuestra llamada a la santidad.
    Dios nos ha dado la sabiduría para ver a través de la basura que este mundo presenta como bueno. Sabemos lo que es bueno. Está escrito en nuestros corazones, incluso antes de que nos volvamos a la fe. Sabemos lo terrible que es ser usado. Así que usar a otra persona, para aprovecharse de otra persona, de alguna manera nunca encaja con nuestra fe. Este es un resumen sencillo de la lista que Jesús presentó en la lectura completa que tenemos hoy en día en el Evangelio.
    Por cierto, esta sección del Evangelio se toma del Sermón del Monte, donde Jesús nos dio las Bienaventuranzas. ¡Esto no es una coincidencia! Nos está llamando fuera del mundo y a la santidad. Así que mientras nos preparamos para el inicio de la Cuaresma en menos de dos semanas, me gustaría que pensemos más en la construcción de la santidad en nuestra vida que simplemente renunciar a algo durante los cuarenta días de Cuaresma.
    No hay nadie aquí... no nadie... que ha aprendido todo lo que pueden acerca de quién es Dios. Tampoco hay nadie aquí que no pueda aprender más de quién es Dios. Si vamos a pasar la eternidad con Dios, creo que es importante que aprendamos Su santidad lo mejor que podamos ahora.
    El viernes, la gente celebró el día de San Valentín, un día para mostrar su amor a aquellos a los que usted ama. La temporada de Cuaresma nos da la oportunidad de mostrar a Dios nuestro amor por él. ¿podemos hacer de ésta una Cuaresma de amor, una Cuaresma de santidad?
    Sé lo que estoy haciendo. Ya he elegido el libro devocional que voy a utilizar este año. Se llama “Recuerde su muerte”. Lo sé: ¡extraño título! Por favor, piense en lo que va a hacer esta Cuaresma por su amor a Dios.
    Por cierto, hablando de libros: He comprado una serie de copias de un libro de un obispo bastante joven. Lo he leído, y me gusta. El título del libro es: "Carta a una Iglesia que sufre: un obispo habla sobre la crisis del abuso sexual". Los compré para cualquier persona que esté interesada. Están en la parte trasera de la iglesia, no en el vestíbulo oeste, sino en la parte posterior de la iglesia. Por favor, siéntase libre de tomar uno si lo desea.
    Y… prepárate para la Cuaresma.
  • Pub Date: Feb 16, 2020
  • 02-16-2020 - 6th Sunday of Ordinary Time
  • Listen:
  • Reading:
    Sirach 15:17
    1 Corinthians 2:6-7
    Matthew 5:19-20
    Write:
    OT: Before man are life and death, whichever he chooses shall be given him.
    NT: Yet we do speak a wisdom to those who are mature, but not a wisdom of this age, nor of the rulers of this age who are passing away. Rather, we speak God’s wisdom, mysterious, hidden, which God predetermined before the ages for our glory…
    GSPL: … whoever obeys and teaches these commandments will be called greatest in the kingdom of heaven. I tell you, unless your righteousness surpasses that of the scribes and Pharisees, you will not enter into the kingdom of heaven.
    Reflect:
    Life, death. Wisdom of God, foolishness of this world. Obey, disobey. Righteousness, wickedness.
    All of these are laid out for us in the readings this weekend. I think all of them are issuing a similar call. Furthermore, I think Jesus’ warning at the close of my brief quote is one of the most important parts of this weekend’s readings.
    It is necessary, above every other part of our lives, to strive for holiness. That will look different in each of our lives. St. Francis De Sales gave numerous examples of this difference. To paraphrase him, a dad’s prayer life should not be expected to be exactly the same as a priest’s prayer life, even though they are both called father. But the call to holiness is exactly the same. How that holiness is going to work out depends on our circumstances in life.
    But let’s bring this back to Jesus’ comment about needing to exceed the righteousness of the Pharisees. Let me turn this just a little bit. Another way to look at this would be to say that we are not supposed to compare ourselves to someone else’s righteousness. We should not be holding others up as examples of holiness, except when they are proven to be good witnesses to Christ. The ones I’m referring to are the canonized saints.
    But even then, our reference ultimately has to be to Jesus himself. Sometimes, I find myself comparing myself to other people around me. That is terribly inadequate and unfair. The only one I should be comparing myself to is Jesus. And I’m convinced the same is true for all of you. The only righteous ones are those who are in heaven. And the best examples, by far, are Jesus, Mary, and Joseph.
    Apply:
    I do not think that anyone who has faith can challenge this: the call to holiness is equal to life itself (repeat). God has offered us the wisdom we need to overcome the worldly ways that lead us away from holiness. We are less than two weeks away from the start of Lent, a season that draws us to think not only of our sins, but our call to holiness.
    God has given us the wisdom to see through the junk that this world presents as good. We know what is good. It is written on our hearts, even before we turn to faith. We know how terrible it is to be used. So to use someone else, to take advantage of someone else, somehow never fits with our faith. This is a simple summary of the list that Jesus presented in the full reading we have today in the gospel.
    By the way, this gospel section is taken from the Sermon on the Mount where Jesus gave us the Beatitudes. This is not a coincidence! He is calling us out of the world and into holiness. So as we prepare ourselves for the start of Lent in less than two weeks, I would like us to think more about building holiness in our lives than just simply giving up something for the 40 days of Lent.
    There is not anyone here… not anyone… who has learned all they can about who God is. There is also not anyone here who cannot learn more of who God is. If we’re going to spend eternity with God, I think it is important that we learn his holiness as best we can now.
    Friday, people celebrated St. Valentine’s Day, a day to show your love to those you love. The season of Lent gives us an opportunity to show God our love for him. Can we make this a Lent of love, a Lent of holiness?
    I know what I am doing. I have already picked out the devotional book I’m going to use this year. It is called “Remember Your Death.” I know: strange title! Please, think about what you are going to do this Lent for your love of God.
    By the way, speaking of books: I have purchased a number of copies of a book by a rather young bishop. I have read it, and I like it. The title of the book is: “Letter to a Suffering Church: a bishop speaks on the sexual abuse crisis”. I purchased them for anyone who is interested. They are in the back of the church, not in the west lobby, but in the back of the church. Please feel free to take one if you would like.
    And… get ready for Lent.
  • Pub Date: Feb 09, 2020
  • 02-09-2020 - 5th Sunday in Ordinary Time
  • Listen:
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    1 COR 2:3-5
    Write:
    I came to you in weakness and fear and much trembling, and my message and my proclamation were not with persuasive [words of] wisdom, but with a demonstration of spirit and power, so that your faith might rest not on human wisdom but on the power of God.
    Reflect:
    In the Acts of the Apostles, chapter 14, we hear of St. Paul’s one recorded failure in his preaching of the gospel. It happened in Athens when he tried to present the gospel in terms that would directly relate to the world in his day. He did not start by preaching Jesus Christ. He started by lauding the Greeks for their belief in multiple gods. He was laughed at by some, others said “we’ll have to hear from you about this at some other time”, others just turned away, and only a very few believed.
    The next we hear of Paul’s exploits is at Corinth, and our reading today is from his first letter to the Corinthians, which he wrote to them after he left them to preach in other places. I think it is a VERY important point that Paul says that he did not preach anything but Jesus and him crucified. This became the primary push for St. Paul in all the rest of his preaching life. He KNEW the power of the Cross.
    In his letter to the Romans, he says “I am not ashamed of the gospel. It is the power of God for the salvation of everyone who believes…” This gospel is nothing less than “Jesus Christ and him crucified!”
    This is, by far, one of my most favorite sections of Paul’s writing. It needs to be repeated, even memorized, because it is the way we will break through to this world with its indifference toward the faith. What needs to be repeated? “I came to you in weakness and fear and much trembling, and my message and my proclamation were not with persuasive words of wisdom, but with a demonstration of Spirit and power, so that your faith might rest not on human wisdom but on the power of God.”
    Apply:
    How well do we understand what we hold in our hands? What we read in the Scriptures? What we take in the Eucharist? What we embrace in our hearts? What we proclaim with our mouths?
    St. Paul knew the power of God resided in Christ crucified and risen. When Jesus knocked him to the ground and asked him “Saul, why are you persecuting me?”, Paul understood the power of the divinity of Jesus, and what he did, and what he does to this day.
    We need to be ready to proclaim Christ and Christ crucified, just as Paul did. We need not come up with fancy phrases that tickle the ears. We need to just tell the simple truth that Jesus, who lived and died almost 2000 years ago, did so for our salvation. And this is no trivial thing. What the Greeks worshiped in ignorance, and so much of our society today chooses to be ignorant of, we worship in truth for we worship Jesus Christ and him crucified!
    We need the same approach as St. Paul who said simply in our reading today “For I resolved to know nothing while I was with you except Jesus Christ, and him crucified.” We don’t need to wear a 10 pound crucifix around our necks, or wander around with the rosary around our necks, or in our fist, or even on our belts. What we need is to know him. Amen.
  • Pub Date: Feb 09, 2020
  • 02-09-2020 - 5o Domingo del Tiempo Ordinario
  • Listen:
  • Corintios 2:3-5 - Me presenté ante ustedes débil y temblando de miedo. Cuando les hablé y les prediqué el Evangelio, no quise convencerlos con palabras de hombre sabio; al contrario, los convencí por medio del Espíritu y del poder de Dios…
    En los Hechos de los Apóstoles, capítulo catorce, oímos del único fracaso registrado de San Pablo en su predicación del Evangelio. Sucedió en Atenas cuando trató de presentar el Evangelio en términos que se relacionarían directamente con el mundo en su época. No comenzó predicando a Jesucristo. Empezó alabando a los griegos por su creencia en múltiples dioses. Se echó a reír de él, otros dijeron "tendremos que escuchar de ti sobre esto en otro momento", otros simplemente se dieron la vuelta, y sólo unos pocos creían.
    La siguiente vez que oímos de las hazañas de Pablo es en Corinto, y nuestra lectura de hoy es de su primera carta a los corintios, que les escribió después de que los dejó para predicar en otros lugares. Creo que es un punto muy importante que Pablo dice que no predicó nada más que Jesús y él crucificado. Esto se convirtió en el principal empujón para San Pablo en el resto de su vida de predicación. SABÍA el poder de la Cruz.
    En su carta a los romanos, dice: "No estoy avergonzado del Evangelio. Es el poder de Dios para la salvación de todos los que creen..." Este evangelio es nada menos que "¡Jesucristo y él crucificado!"
    Este es, de lejos, uno de mis más secciones favoritas de Pablo escrito. Es necesario repetirlo, incluso memorizan, porque es la forma en que vamos a romper a este mundo con su indiferencia hacia la fe. Qué necesita repetirse? "He venido a vosotros con debilidad y mucho temor y temblor, y mi mensaje y mi predicación fue con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que su fe pueda descansar no en sabiduría humana, sino en el poder de Dios".
    Aplicar:
    ¿Cuán bien entendemos lo que tenemos en nuestras manos? Lo que leemos en las Escrituras? Lo tomamos en la Eucaristía? Lo aceptamos en nuestros corazones? Lo que proclamamos con nuestras bocas?
    San Pablo conocía el poder de Dios residía en Cristo crucificado y resucitado. Cuando Jesús llamó él al suelo y le preguntó "Saulo, ¿por qué me persigues?" Pablo comprendió el poder de la divinidad de Jesús, y lo que él hizo, y por lo que hace a este día.
    Debemos estar preparados para proclamar a Cristo y a Cristo crucificados, tal como lo hizo Pablo. No necesitamos encontrar frases elegantes que le hacen cosquillas a las orejas. Sólo tenemos que decir la simple verdad de que Jesús, que vivió y murió hace casi 2000 años, lo hizo por nuestra salvación. Y esto no es algo trivial. Lo que los griegos adoraban en la ignorancia, y gran parte de nuestra sociedad hoy elige ser ignorantes, ¡adoramos en verdad porque adoramos a Jesucristo y a él crucificado!
    Necesitamos el mismo enfoque que San Pablo, quien dijo simplemente en nuestra lectura de hoy: "Porque decidí no saber nada mientras estaba con ustedes, excepto Jesucristo, y él crucificado". No necesitamos usar un crucifijo de 10 libras alrededor de nuestros cuellos, ni vagar con el rosario alrededor de nuestros cuellos, o en el puño, o incluso en nuestros cinturones. Lo que necesitamos es conocerlo. Amén.
  • Pub Date: Feb 02, 2020
  • 02-02-2020 - Feast of the Presentation of the Lord
  • Listen:
  • Reading:
    Malachi 2:17 – 3:4
    Write:
    You have wearied the LORD with your words, yet you say, “How have we wearied him?” By saying, “All evildoers are good in the sight of the LORD, and he is pleased with them,” or “Where is the just God?”
    Reflect:
    I know I am personally tired of hearing about all of these scandals that are going on in regards to priests, but there was more of it in the news this last week. I also know I am tired of hearing of all of the… perversions in society in regards to sexuality. What may not be obvious to you is that these two items are related. What is the relationship, and why am I speaking about it again this weekend?
    It has to do with the first verse prior to our reading from Malachi. (read it) Evildoers are committing evil. That’s what the word means! But there are some people who want to insist that, because God is a merciful God, he will not condemn anyone to hell for all eternity. But this goes completely against what Scripture says and what common sense says. If you remain unrepentant in regards to things that you have done, you’re not going to want to stand before God where he is the righteous judge!
    This is what our reading from today tells us. God is ready, and has been ready, to release his judgment on a world that does not understand the risks they are taking. I have said before that I want to see God’s mercy, I don’t want to fall before his justice. The reading from Malachi, as I said, proceeds from the verse that I quoted. I don’t want to stand here and repeat the exact words that you’ve already heard, but I think it bears some attention.
    There is going to be a reckoning. The result of that will be a purification. And, as Malachi says, primary among the purification will be the Levites, who were the priests in the temple. So what does that mean for us? Should we be surprised that God is beginning this purification by purifying the priesthood? And when will the rest of this happen?
    I am becoming more and more convinced that we are on the edge of some huge change in the way our society is formed. The degradation of the dignity of the human person that is happening because of sexual immoralities, and a lack of respect for life itself – both in the womb, and in the elderly – is a clear indication, to me, that we are headed for destruction and reformation of the society that surrounds us.
    Things are about to fall apart. When will that be? I don’t have an answer. But I look at all of the… Junk… That our society presents as morality and good, and then look at the way they treat the church, all I can conclude is that the problems are so far down the path of destruction that I do not think they will turn around before there is a destructive collapse of what we see of our society.
    Apply:
    How then are we to live? I think we need to redouble our efforts at making our lives holy. There is no more time for us to haphazardly live our faith. It is time that we take it seriously. Because there is going to come a time when we will be challenged to do so, and it will become very difficult to do. A time is coming, and is already here, when it will be easier to simply walk away the church.
    We see this far too often happening in our day today. Look around at your own families and friends. How many of them have chosen to walk away from any part of the church? Why is that? Part of it is because of the scandals. Part of it is because our society does not support faith, and acting in faith – meaning coming to church. Too many people find it easier to just stay home. And the reasons for that are almost as varied as the number of people who have chosen to walk away.
    Every one of us has a reason for why we stay. Every one of them has a reason for why they left. But a time is coming when all these reasons will be put to the test. A time is coming when it will be more of a challenge to stay than to leave. But then, things will change.
    Will we still be here when those things change? I don’t know. But what I do know, what I am convinced of, is that if we do not stand firm with what God has shown us is truth, we will probably be among those who leave.
    Malachi talks about a purification. Like gold and silver that is tested in fire. We are heading for this kind of purifying test; indeed, I believe we are in the middle of it right now. Not at the beginning – but in the middle.
    Here on this feast of the Presentation of the Lord we are reminded that Jesus did not come just to make us feel good, he came to call us to holiness above everything else. We fail at living that holiness, and that is why he offers us his mercy. But if we do not accept his mercy, and grow in holiness, we will instead face his justice. And it will be a burning fire.
    Pray/Praise:
    Lord Jesus, there are many false teachers today who are trying to tell us that everything is okay. That your mercy is above all things. While that is true in one sense, we know that you are just and holy God. Help us to listen to your call to holiness that we may be able to stand against the powers of darkness that are so perverting our society.
    Give us all the courage we need to stand in your holiness. Your holiness is a burning fire. Strip away from us everything that is not holy so that we can stand in your grace and holiness. Keep us faithful, keep us safe, keep us holy, keep us in your sacred and protective hands.
    As we grow in holiness, help us to keep our eyes fixed on you, but also on those who are not growing in holiness so that we can speak to them about your call, about your mercy, about your infinite love and the burning fire that is your love. Help us to draw the world back to your holiness. Amen.
  • Pub Date: Feb 02, 2020
  • 02-02-2020 - Fiesta de la Presentación del Señor
  • Listen:
  • Lectura:
    Malaquías 2:17 – 3:4
    Escribir:
    Ustedes cansan a Yahvé con sus palabras. —Dicen: “ ¿En qué le cansamos?” —Cuando afirman: “Él Señor aprueba al que hace el mal, lo acepta complacido;” o también: “¿Dónde está el Dios justo?”
    Reflexionar:
    Sé que personalmente estoy cansado de oír hablar de todos estos escándalos que están sucediendo con respecto a los sacerdotes, pero hubo más de eso en las noticias esta última semana. También sé que estoy cansado de escuchar de todos los... perversiones en la sociedad en lo que respecta a la sexualidad. Lo que puede no ser obvio para todos ustedes es que estos dos elementos están relacionados. ¿Cuál es la relación y por qué estoy hablando de ello de nuevo este fin de semana?
    Tiene que ver con el primer versículo antes de nuestra lectura de Malaquías. Fue Malaquías, capítulo 2, versículo 17 (leerlo). Los malhechores están cometiendo el mal. ¡Eso es lo que significa la palabra! Pero hay algunas personas que quieren insistir en que, debido a que Dios es un Dios misericordioso, no condenará a nadie al infierno por toda la eternidad. Pero esto va completamente en contra de lo que dice la Escritura y lo que dice el sentido común. Si no te arrepientes de las cosas que has hecho, ¡no querrás estar ante Dios donde él es el juez justo!
    Esto es lo que nos dice nuestra lectura de hoy. Dios está listo, y ha estado listo, para liberar su juicio sobre un mundo que no entiende los riesgos que están tomando. He dicho antes que quiero ver la misericordia de Dios, no quiero caer ante su justicia. La lectura de Malaquías, como dije, procede del versículo que cité. No quiero quedarme aquí y repetir las palabras exactas que ya has oído, pero creo que presta atención.
    Va a haber un juicio final. El resultado de ello será una purificación. Y, como Malaquías dice, primaria entre la purificación será los Levitas, quienes eran los sacerdotes en el templo. Entonces, ¿qué significa esto para nosotros? Debería sorprendernos que Dios está empezando esta purificación mediante la purificación del sacerdocio? Y cuando el resto de suceder esto?
    Estoy cada vez más convencido de que estamos al borde de un gran cambio en la forma en que se forma nuestra sociedad. La degradación de la dignidad de la persona humana que está sucediendo a causa de las inmoralidades sexuales, y la falta de respeto por la vida misma, tanto en el vientre, como en los ancianos, es una clara indicación, para mí, de que nos dirigimos a la destrucción y la reforma de la sociedad que nos rodea.
    Las cosas están a punto de desmoronarse. Cuando será eso? No tengo una respuesta. Pero me veo en todos los… basura… que nuestra sociedad presenta como con la moral y buenas y, a continuación, observe la forma en que tratan a la iglesia, todo lo que puedo concluir es que los problemas son tan lejos por el camino de la destrucción que no creo que dará la vuelta antes de que exista un destructivo desmoronamiento de lo que vemos en nuestra sociedad.
    Aplicar:
    ¿Cómo vamos a vivir? Creo que debemos redoblar nuestros esfuerzos para santificar nuestra vida. No hay más tiempo para que vivimos de manera azarosa nuestra fe. Es hora de que nos lo tomemos en serio. Porque llegará un momento en que seremos desafiados a hacerlo, y será muy difícil hacerlo. Se acerca un momento, y ya está aquí, cuando será más fácil simplemente alejar sea de la iglesia.
    Esto lo vemos con demasiada frecuencia ocurre en nuestro día. Miren a su alrededor a sus propias familias y amigos. ¿Cuántos de ellos han escogido a pie desde cualquier parte de la iglesia. ¿Por qué es eso? Parte de ello es debido a los escándalos. Parte de ello es porque nuestra sociedad no admite la fe, y actuando en la fe – es decir, próximos a la iglesia. Muchas personas encuentran más fácil quedarte en casa. Y las razones para ello son casi tan variados como el número de personas que han elegido a pie.
    Cada uno de nosotros tiene una razón por la que nos quedamos. Cada uno de ellos tiene una razón por la que se fueron. Pero llega un momento en que todas estas razones se pondrán a prueba. Se acerca un momento en que será más difícil quedarse que irse. Pero entonces, las cosas cambiarán.
    ¿Seguiremos aquí cuando esas cosas cambien? No sé. Pero lo que sí sé, de lo que estoy convencido, es que si no nos mantenemos firmes con lo que Dios nos ha mostrado es verdad, probablemente estaremos entre los que se van.
    Malaquías habla de una purificación. Como el oro y la plata que se prueban en el fuego. Nos dirigimos a este tipo de prueba purificadora; de hecho, creo que estamos en el medio de ella en este momento. No al principio, sino en el medio.
    Aquí, en esta fiesta de la Presentación del Señor, se nos recuerda que Jesús no vino sólo para hacernos sentir bien, vino a llamarnos a la santidad por encima de todo lo demás. Fracasamos al vivir esa santidad, y por eso nos ofrece su misericordia. Pero si no aceptamos su misericordia, y crecemos en santidad, en cambio enfrentaremos su justicia. Y será un fuego furioso.
    ruegue/alabanza:
    Señor Jesús, hay muchos falsos maestros que hoy están tratando de decirnos que todo está bien. Que tu misericordia está por encima de todas las cosas. Si bien es cierto en un sentido, sabemos que eres Dios justo y santo. Nos ayude a escuchar su llamada a la santidad que podamos ser capaces de resistir contra los poderes de las tinieblas, que son tan pervertir a nuestra sociedad.
    Danos todo el valor que necesitamos para estar en tu santidad. Su santidad es un fuego furioso. Aléjate de nosotros todo lo que no es santo para que podamos estar en tu gracia y santidad. Guárdenos fiel, guárdenos seguro, guárdenos santo, guárdenos en sus manos sagradas y protectoras manos.
    A medida que crecemos en santidad, ayúdanos a mantener nuestros ojos fijos en ti, pero también en aquellos que no están creciendo en santidad para que podamos hablarles de tu llamada, de tu misericordia, de tu amor infinito y del fuego furioso que es tu amor. Ayúdanos a atraer al mundo de vuelta a tu santidad. Amén.
sort
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